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16 de mayo: un luminoso día de justicia por la Masacre de Margarita Belén

Hoy se cumple un nuevo aniversario de de la condena a prisión perpetua para los genocidas de la Masacre de Margarita Belén. Un paso indispensable para avanzar hacia un futuro con Memoria, Verdad y Justicia.

«Una masacre contra el pueblo»; fue como la describió el premio Nobel de la Paz , Adolfo Pérez Esquivel, en su declaración testimonial en la causa por la Masacre de Margarita Belén, de cuya sentencia hoy se cumplen nueve años.

El juicio oral por la Masacre de Margarita Belén comenzó el 3 de junio de 2010 y el 16 de mayo de 2011 los debates culminaron con la sentencia condenatoria para ocho militares por el delito de delito de Homicidio agravado por alevosía y por el número de partícipes en 11 hechos en concurso real entre sí y el delito de Privación ilegítima de la libertad agravada por haber sido cometida con el uso de violencia y por el transcurso del tiempo en cuatro hechos. Quedó comprobado que el 13 de diciembre de 1976 en la ruta 11 las fuerzas de seguridad del Estado fusilaron a un grupo de presos políticos y encubrieron el crimen como un enfrentamiento durante un intento de fuga.

GENOCIDAS

Los ocho militares condenados son Ricardo Guillermo Reyes -jefe de seguridad del operativo-; Germán Emilio Riquelme -conductor del camión Unimog-; Aldo Héctor Martínez Segón y Luis Alberto Patetta -de la Sección Enlace y Registro del Área Militar 233 de Resistencia; Horacio Losito -oficial de Inteligencia del Regimiento de Infantería N° 9 de Corrientes (área 231); Ernesto Jorge Simoni -de la sección batería del Tiro “B” del GA-VII-; Jorge Daniel Rafael Carnero Sabol -oficial en el destacamento de Inteligencia 124 de Resistencia- y Athos Gustavo Renes, cabeza de la Compañía de Comunicaciones y jefe de la columna de traslado.

El grupo se repartió en tres vehículos: dos camiones militares (un Unimog y un Mercedes Benz 1114) y un patrullero. En el Unimog viajaron Ricardo Guillermo Reyes, coronel (re) del Ejército (integró el Grupo de Artillería VII de Chaco, y fue el jefe de seguridad del operativo); Germán Emilio Riquelme, otro integrante del Grupo de Artillería VII de Chaco (se retiró con el rango de teniente coronel y fue el conductor del vehículo); el fugado en 2003 Norberto Raúl Tozzo, del área de Inteligencia (capitán), que también iba en la cabina; Aldo Héctor Martínez Segón Teniente coronel (re), que se desempeñó como jefe de Batería del Tiro “B” del Grupo de Artillería VII de Chaco y también estuvo a cargo de la seguridad exterior; Luis Alberto Patetta, jefe de la Sección Enlace y Registro del Área Militar 233, Resistencia, quien firmó el retiro de las pertenencias de los detenidos de la Alcaldía policial de Resistencia.

Los presos políticos fueron apilados en el Mercedes Benz 1114, bajo la custodia de Horacio Losito -al momento de los hechos era oficial de Inteligencia del Regimiento de Infantería 9 de Corrientes (área 231)- y Ernesto Jorge Simoni, de la sección Batería del Tiro “B” del Grupo de Artillería VII de Chaco. Jorge Daniel Rafael Carnero Sabol -oficial en el Destacamento de Inteligencia 124 de Resistencia- manejó el camión, acompañado por Athos Gustavo Renes, cabecilla de la Compañía de Comunicaciones VII de Resistencia y jefe de la columna de traslado.

El policía Alfredo Luis Chas actuó como segundo al mando en el patrullero policial que iba al frente del traslado de los detenidos y que realizó el corte de ruta en los momentos previos al fusilamiento. El comisario Carlos Marcelo Carballo, cabecilla de la patrulla policial y jefe de Logística de la Unidad Especial de Tránsito, falleció en circunstancias confusas en el año 2008. La absolución de Chas fue apelada por la parte acusadora, y luego de un confirmación en Casación en 2018, se espera la realización de un nuevo juicio y sentencia.

Con sus avances y retrocesos, este juzgamiento al genocidio es el resultado de una lucha de décadas en la cual a perseverancia y la organización del colectivo de organismos de Derechos Humanos y adherentes derribó el muro de impunidad que durante tanto tiempo pareció impenetrable.

Cooperativa La Prensa

Cooperativa de Trabajo y Consumo Ltda La Prensa

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