
Este 24 de marzo, miembros de organizaciones sociales, políticas, cooperativas y gremios harán una pausa en sus tareas para reflexionar profundamente sobre el 50° aniversario del horror que significó el golpe militar de 1976; una etapa oscura apoyada por sectores civiles —especialmente el empresariado— y también por una porción del clero eclesiástico.
En esa profunda reflexión nos encontrará a los miembros de la Federación de Cooperativas Autogestionadas de la República Argentina hacia otra Economía (Fedecara), ejerciendo una Memoria activa y transmitiendo nuestras experiencias hacia las generaciones más jóvenes. No se trata solo de recordar el espanto; se trata de vivir bajo la convicción de Memoria, Verdad y Justicia, reafirmando que son 30.000 los desaparecidos y que la Junta Militar, junto a sus cómplices civiles, sentó las bases de una dependencia cabizbaja ante el imperialismo norteamericano, destruyendo la matriz productiva del país y generando la primera gran deuda externa con el FMI.
Convencidos de que «todo tiene que ver con todo», el ejercicio de esa Memoria nos permite descubrir que hoy —ya sin armas, pero con las mismas herramientas económicas— Argentina vuelve a ser servil a intereses extranjeros. Los mandatarios de turno actúan como cómplices de la destrucción de la matriz productiva —nuevamente—, endeudando enormemente al país
—nuevamente—, entregando recursos estratégicos —nuevamente— y promoviendo un vaciamiento en la autonomía pensante de la sociedad al quitar recursos a escuelas, universidades y organismos de investigación.
Nada es gratis. No lo fue sostener la Memoria durante el gobierno neoliberal de Carlos Menem, ni lo es hacerlo ahora, bajo la gestión de Javier Milei, quien intenta por todos los medios —inclusive desde el Congreso Nacional— poner en duda el terrorismo de Estado desatado durante la dictadura, cuestionar y desmantelar organismos de Derechos Humanos y promover el mensaje delator de que “algo habrán hecho”.
Como Federación, hemos denunciado el vaciamiento productivo del país, la peligrosa aplicación de una reforma laboral contra el sector autogestivo, la quita de matrículas cooperativas a partir de sumarísimas actuaciones administrativas y la ausencia absoluta de políticas de fomento para la organización de la economía solidaria en Argentina.
Nos paramos firmes en defensa de un modelo de autogestión productiva federal, propiciando la gestión de las economías regionales y respetando las particularidades de cada sector de producción. Destacamos un modelo de distribución democrática y equitativa de los resultados que sostiene el trabajo y el desarrollo comunitario; un modelo sustentable, amigable con el entorno y profundamente humano.
Por ello, en el ejercicio de la Memoria y en este 50° aniversario del golpe cívico, militar y eclesiástico, Fedecara acompaña el grito de “Nunca más”. Condenamos todo intento de oscurecer la lucha de los militantes por la Justicia Social, la entrega de nuestra soberanía y el “bastardeo” de la militancia civil por los derechos. Hoy más que nunca es necesario reflexionar activamente, buscar consensos, unidad y compromisos.




