
Este lunes empezó el juicio por el triple lesbicidio de Pamela Cobbas, Mercedes Figueroa y Andrea Amarante cometido en una pensión del barrio de Barracas en la ciudad de Buenos Aires, y el intento de lesbicidio a la única sobreviviente, que sigue con graves secuelas, Sofía Castro Riglos. En la noche del 5 al 6 de mayo de 2024, Fernando Justo Barrientos entró a la habitación del hotel familiar donde vivían las cuatro mujeres lesbianas y les arrojó un artefacto explosivo.
La primera audiencia se inició esta mañana ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°5. Lo integran los jueces Adrián A. Perez Lanc (presidente), Cinthia Raquel Oberlander y Juan Manuel Grangeat, con sede en Talcahuano 550, Ciudad de Buenos Aires. El fiscal es Juan Manuel Fernández Buzzi. Mientras en la Plaza frente a Tribunales, de 9 a 18hs, se desarrolla una jornada lésbica de apoyo al juicio.
Piden se transmitan las audiencias de testigos
La transmisión de la primera audiencia, los alegatos y el veredicto se pueden seguir a través de La Retaguardia. Pero las audiencias testimoniales a pedido del Tribunal no serán televisadas. La abogada Luciana Sánchez, la representante de Sofía Castro Riglos pidió que se derogue esa restricción y se decida en función de cada caso a fin de poder dar difusión y publicidad a un juicio que implicó un fuerte ataque a identidades lesbianas.
Por qué se busca reconocer que fue un crimen de odio
Las querellas son tres: la mencionada de Sofía representada por Luciana Sánchez; la de las familias de Roxana Figueroa y Pamela Cobbas, a cargo del defensor público Pablo Rovatti; y la tercera, que lleva adelante un equipo de abogades de organizaciones de la diversidad sexual, entre ellas la Federación Argentina LGBT (Falgbt). Todas buscan se reconozca que el crimen fue motivado por tratarse de mujeres lesbianas. Es decir, que fue un crimen de odio.
«Hay elementos que surgen del expediente, de testimonios de vecinos y demás, que nos llevan a concluir que el hecho que cometió este señor (Barrientos) fue motivado por el odio. En primer lugar, porque es lo que pasó: tenemos una persona que atacó a un grupo de personas por su forma de vida, por su orientación sexual y proyecto de vida. El segundo motivo es porque este crimen no es aislado. Tiene que ver con un problema estructural y colectivo. El crimen no solamente afecta a las víctimas, sino a toda la sociedad LGTB”, dijo a Presentes Samanta Pedrozo, desde el equipo de abogades de la querella de organizaciones.
“El ataque no estuvo dirigido al hotel ni a crear un peligro común, sino directamente a matarlas a ellas cuatro por su percepción como lesbianas por parte del autor», dijo a este medio Luciana Sánchez, de la querella de Sofía. «Lo que lo determinó a cometer el crimen fue que eran dos parejas de lesbianas”.
“Queremos una Justicia real para Pamela, Roxana y Andrea. Una reparación para Sofía, única sobreviviente y testigo de la barbarie. Y un juicio que nombre el odio”, informaron desde la Red Autoconvocades y Organizaciones Lesbianes.
Fuente: Presentes




