
(ANSOL/elDIARIO) El reconocimiento del cooperativismo como manifestación de la cultura nacional de Brasil abrió un nuevo contraste dentro de la región. Mientras el país vecino incorporó por ley el carácter cultural del movimiento y estableció que el Estado debe garantizar, apoyar y fomentar su actividad, referentes del sector en argentina señalaron la distancia con las políticas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
La Ley 15.433/2026, sancionada en junio y promulgada sin vetos, reconoce la contribución histórica de las cooperativas al desarrollo social, económico y comunitario de Brasil. La norma también reivindica valores como la ayuda mutua, la participación democrática y el desarrollo colectivo.
Para Carlos Mansilla, secretario de Relaciones Internacionales de la Confederación Cooperativa de la República Argentina Ltda.(COOPERAR), el proceso constituye una referencia para el movimiento cooperativo internacional. “Los brasileños son guía del movimiento cooperativo mundial”, sostuvo en diálogo con ANSOL.
Brasil fortalece al cooperativismo mientras en Argentina reclaman políticas para el sector
El dirigente destacó que las políticas públicas brasileñas “reconocen el carácter distintivo del cooperativismo y le dan un tratamiento legislativo y tributario acorde a esa naturaleza: el de empresa local con compromiso y participación social”.
Según Mansilla, ese marco contribuye al crecimiento del movimiento cooperativo brasileño y a su capacidad de incidencia. “Son líderes mundiales y guías a seguir. Aportan a la democracia económica”, afirmó.
UN MODELO DE CON RESPALDO POLÍTICO
Uno de los aspectos que el dirigente de COOPERAR destacó especialmente es la existencia en Brasil de un “Bloque Cooperativo” en el Congreso, integrado por diputados y senadores de distintos partidos que tienen afinidad con el movimiento. “Ellos tienen en el Congreso un llamado Bloque Cooperativo formado por diputados y senadores afines de todos los partidos”, explicó.
Para Mansilla, esa presencia institucional forma parte de un esquema más amplio de reconocimiento del sector que contrasta con la situación argentina. “Bien lejos estamos con el Gobierno Nacional”, planteó, aunque señaló que existen experiencias positivas en algunos gobiernos provinciales, entre ellos La Pampa, Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe.
Brasil fortalece al cooperativismo mientras en Argentina reclaman políticas para el sector
El contraste también aparece en el plano internacional. La ONU estableció que el Año Internacional de las Cooperativas volverá a celebrarse cada diez años, a partir de 2035. La decisión quedó incorporada en la resolución sobre cooperativas y desarrollo social aprobada en diciembre de 2025. En aquella votación, Argentina estuvo entre los nueve países que votaron en contra, mientras que 179 países votaron a favor y no hubo abstenciones.
La experiencia también es observada desde el cooperativismo agropecuario argentino. Juan Manuel Rossi, presidente de la Federación de Cooperativas Federadas (FECOFE), destacó la relación que mantienen las cooperativas argentinas con sus pares brasileñas y puso el foco en el acceso al crédito y las políticas públicas.
“FECOFE tiene una relación estrecha con cooperativas del país vecino”, señaló Rossi, quien anticipó además que hacia fines de octubre se realizará en Córdoba una nueva edición de CONGREACOOP, con participación de cooperativas argentinas, brasileñas, uruguayas y paraguayas.
El encuentro, explicó, permite analizar “la diferencia y los puntos en común” entre los distintos modelos nacionales, pero también observar el desarrollo alcanzado allá. “Vemos claramente el desarrollo de ellos, la expansión de ese país, de la producción y de los productores. Cómo un pequeño chacarero cooperativizado en Brasil accede a una calidad de vida superior a la nuestra”, sostuvo.
Para Rossi, una de las claves está en el acceso al financiamiento. “¿Cómo puede sostenerse produciendo él y sus hijos? A través del crédito”, planteó. En ese sentido, destacó la existencia de cooperativas de crédito y las herramientas que permiten a los productores acceder al sistema financiero, algo que en este momento se encuentra en crisis en la Argentina.
A esto sumó el rol de las políticas estatales del gobierno de Lula Da Silva, particularmente a través de los organismos vinculados con la agricultura y el desarrollo agrario. “Cómo el cooperativismo es valorado y apoyado por políticas activas”, remarcó.

DOS MODELOS EN CONTRASTE
Rossi vinculó ese escenario con la reciente sanción de la Ley 15.433 y consideró que están construyendo una estrategia de desarrollo en la que el cooperativismo ocupa un lugar central. “Claramente, vemos las diferencias de la realidad actual de Brasil, un país que mira el futuro y que tiene potencia, y de la Argentina”, afirmó.
En contraposición, cuestionó las políticas económicas argentinas por favorecer la importación y la extranjerización de la tierra en lugar de fortalecer la producción nacional. “Nos invitan a cerrar nuestra fábrica, a que cada vez haya menos productores, a que cada vez haya menos industrias, donde la presión impositiva es insostenible, donde el crédito no existe para la producción”, sostuvo.
Para el titular de FECOFE, la diferencia no se limita a una declaración simbólica sobre el cooperativismo, sino a la existencia o ausencia de herramientas concretas para que las organizaciones puedan desarrollarse. “Necesitamos para el futuro un país más cooperativo”, resumió.
En ese sentido, Rossi reivindicó el papel que las cooperativas argentinas ya cumplen frente a un escenario económico adverso: “Necesitamos cada vez más protagonismo del cooperativismo, un protagonismo que vaya más allá de lo que ya estamos realizando hoy, que es sostener a nuestro pueblo, tener el trabajo en cada una de nuestras provincias, agregar valor e industrializar”.
El reconocimiento brasileño vuelve así a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa al movimiento cooperativo argentino: qué lugar ocupa el Estado frente a un sector que genera producción, empleo, arraigo y participación democrática, y qué políticas son necesarias para que esas experiencias puedan crecer.




