
El Gobierno del Chaco anunció este viernes una reestructuración de su gabinete, en un contexto marcado por la necesidad de mostrar resultados en la segunda mitad de la gestión. En ese marco, asumieron Carolina Meiriño en la Secretaría de Coordinación de Gabinete, Julio Ferro como secretario general de Gobierno y Carim Peche como ministro de Gobierno, Justicia, Trabajo y Derechos Humanos.
La medida implica una reorganización de áreas clave del Ejecutivo y una redistribución de funciones entre dirigentes que ya formaban parte del oficialismo. Desde el Gobierno señalaron que los cambios apuntan a mejorar la coordinación interna y acelerar la implementación de políticas públicas.
La reconfiguración se produce cuando la administración provincial transita más de la mitad de su mandato y enfrenta el desafío de traducir el orden administrativo inicial en resultados concretos. En ese sentido, el propio Ejecutivo reconoció que la primera etapa estuvo centrada en estabilizar la gestión, mientras que la actual busca mayor dinamismo.
Entre los ejes que se destacan en esta nueva etapa aparece el fortalecimiento del Nuevo Banco del Chaco, al que el Gobierno considera una herramienta para el desarrollo económico. Sin embargo, no se detallaron medidas concretas ni plazos de implementación vinculados a ese objetivo.
Además de los cambios anunciados, desde el oficialismo no descartaron nuevas modificaciones en otras áreas del Estado, lo que evidencia que la reestructuración del gabinete continúa en proceso.
Si bien el Gobierno plantea que se trata de una estrategia para optimizar la gestión, la renovación parcial del equipo también refleja la necesidad de reordenar el funcionamiento interno y mejorar la capacidad de respuesta en un escenario económico y social complejo.




