
Esta semana, el tribunal de Chaco reanudó el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, un caso que ha conmocionado a la sociedad y que está marcado por una serie de revelaciones y fuertes testimonios. Las audiencias se llevan adelante en el Centro de Estudios Judiciales del Poder Judicial de Chaco.
Durante la audiencia del lunes, la mamá de Cecilia continúo con sus declaraciones. La mujer habló del momento en que reconoció las pertenencias de su hija. “Ese hollín era mi hija», fueron las declaraciones exactas de Gloria Romero; seguidamente, expuso una conversación que mantuvo con Cecilia en mayo de 2023, semanas antes de desaparecer. La joven le admitió que se sentía perseguida o vigilada.
Por otra parte, declaró una testigo que tenía un vínculo de amistad con César Sena. La mujer, cuyo nombre no trascendió, afirmó que vio a Sena el 2 de junio de 2023 –día en que desapareció Cecilia– en un acto en Colonias Unidas. Señaló que el joven tenía lesiones visibles en el cuello, brindó detalles sobre la charla que mantuvieron ese día y los días siguientes. Contó que lo vio en varias oportunidades en actividades de sus padres -Emerenciano y Marcela- y el último día en verlo fue el 7 de junio, cuando ya se sabía que Cecilia estaba desaparecida.
En el resto de la jornada, se sumaron testimonios y pruebas, entre ellas las pericias realizadas al cuerpo de César Sena tras su detención, en las que un médico del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses del Chaco (Imcif) identificó lesiones compatibles con rasguños en el cuello y en el brazo derecho, de entre una y dos semanas de evolución. Las marcas fueron reconocidas por el propio imputado durante la audiencia.

Los testimonios clave
El lunes también presentó su testimonio Carolina Pasarelo, perito informática del Gabinete Científico del Poder Judicial chaqueño, encargada de peritar el celular de Cecilia. Explicó cómo analizó conversaciones para detectar patrones y palabras asociadas a la violencia de género. Entre las conversaciones que la perito analizó, están incluidos mensajes de WhatsApp de la víctima con César y con otras personas.
Asimismo, el martes fue el turno de los integrantes del área de Cibercrimen de la Policía de Chaco. El sargento ayudante Osvaldo Juan Cruz explicó que realizó un análisis de las cuentas digitales de ambos: Cecilia buscó información sobre qué podía llevar en la valija, tips para viajar en Aerolíneas Argentinas, qué hacer en Buenos Aires o cómo tramitar el DNI digital; César tuvo búsquedas relacionadas a información sobre como generar lesiones en los miembros superiores de una persona.
El viaje nunca existió, debido a que ni César ni Cecilia habían adquirido pasajes aéreos o en micro para viajar a Ushuaia.
Vale recordar que estos chats se difundieron al momento de la desaparición de Cecilia y forman parte de la larga lista de información que en estos dos años fueron publicadas en los medios de comunicación de la provincia y el país, como parte de la exposición del caso y de llamado al morbo que sostiene al público expectante por el juicio y condena.
El resto del personal policial de la División de Búsqueda de Personas y de Homicidios explicaron cómo fue el día a día de la investigación para esclarecer el caso que, en junio de 2023, era una desaparición y hoy apunta a determinarse si Cecilia fue asesinada.
Detallaron que de esa investigación pudo desprenderse información clave como el hecho de que la última conexión de Instagram de Cecilia se realizó desde el celular de ella desde la vivienda familiar de la familia Sena. También confirmaron que el viaje nunca existió, debido a que ni César ni Cecilia habían adquirido pasajes aéreos o en micro para viajar a Ushuaia; y que en el allanamiento a Campo Rossi, había restos óseos incinerados con pocos días de antigüedad.
Finalmente, llegó el turno del oficial Daniel Bagatoli, quien realizó el cruzamiento de las comunicaciones de los celulares de la víctima y de su pareja entre las 18 y las 22 del 2 de junio de 2023. Esta información establece un dato clave: el movimiento de César a Campo Rossi y que llevaba el celular de Cecilia.
La presentación de estos testigos propuestos por la Fiscalía apunta a fortalecer la hipótesis de que Cecilia fue asesinada por César Sena y que, con la ayuda de sus padres y secretarios, descartaron los restos.

Los detalles macabros
El cierre de las audiencias estuvo marcado por el momento más sensible y que expuso el macabro plan, así como también los últimos momentos de Cecilia con vida. El oficial de Homicidios Jorge Toledo se refirió a los allanamientos y rastrillajes de la búsqueda de la víctima. Contó que en esas instancias encontraron restos de dos fogatas, en una se hallaron restos óseos quemados junto con plásticos, parte de un celular y de una valija. Sumó, además, que Gustavo Melgarejo señaló que fueron César Sena y Gustavo Obregón los que prendieron fuego en ese lugar.
Toledo también volvió a la casa de los Sena en Resistencia tres semanas después del asesinato de Cecilia para acompañar a los peritos que, mediante la utilización de Luminol, hallaron manchas de sangre en paredes de la vivienda familiar.
A medida que avanza el juicio, la comunidad sigue atenta al desarrollo del proceso, con la esperanza de que la Justicia se haga presente en un caso que abarca no solo la tragedia de una pérdida, sino la necesidad de visibilizar y combatir la violencia de género en la sociedad. Este miércoles, se esperan más declaraciones que continúen revelando el caso Strzyzowski.
Un Policía de Homicidios confirmó que en una de las cuales se hallaron restos óseos quemados junto con plásticos, parte de un celular y de una valija.
El tratamiento mediático
Según explica el comunicado oficial del Poder Judicial, la etapa de producción de la prueba se transmite únicamente mediante circuito cerrado en el salón auditorio del Superior Tribunal de Justicia. El acceso está previsto con acreditación para periodistas y público en general quienes ingresarán sin teléfonos celulares ni dispositivos que permitan registrar audio, video o imágenes.
Los periodistas pueden ingresar a esta sala con papel y birome o lápiz, no ingresan con celulares ni cámaras. De manera tal que la única forma de registrar lo que declaran los testigos es anotando.
Asimismo, no es pública la lista de testigos porque -en voz de la Justicia- se busca proteger a los testigos y también, en parte, al avance del juicio. Sin embargo, la vereda del Centro de Estudios Judiciales posee una guardia permanente de medios de comunicación que atosigan a los testigos, abogados, fiscales al finalizar cada audiencia y no siempre los testigos están conformes con hablar con la prensa.
En estos días se ha visto cómo el acceso a las audiencias permitió que el arco periodístico pudiera realizar una amplia cobertura del juicio por jurados más esperado y mediático de los últimos tiempos.
Pero, a la par, también se ha expuesto de una manera poco empática la vida, las violencias y las últimas horas de Cecilia, lo cual no aporta información nueva al público y solo favorece la revictimización, la apelación al morbo de la sociedad y el odio que en este tiempo se promueve hacia cualquier persona que se haya vinculado con movimientos sociales.
Ahí es cuando cobra especial sentido dos medidas centrales: por un lado, la Justicia debería haber establecido un protocolo de cobertura del caso qué se podía exponer y qué no; y por otro, la responsabilidad de cada medio de comunicación y/o periodista de realizar una cobertura responsable y, sobre todo, respetuosa de la víctima por la que reclaman justicia: Cecilia.
Cobertura especial de Es Chaco y elDIARIO.




