Derechos Humanos

Caso Murgia: el Comité de Prevención de la Tortura señaló condiciones “infrahumanas de detención”

El 20, falleció el joven Agustín Murgía de 18 años, quien se encontraba detenido en la comisaría de Charata, falleció a raíz de las quemaduras sufridas en una celda de la comisaría de Charata, donde se encontraba detenido desde el 30 de diciembre por ser partícipe de una gresca durante un partido de fútbol en el barrio San Antonio, que terminó con una persona herida de arma blanca.

El incendio que determinó la muerte de Murgia ocurrió un día antes del día en que debía recuperar su libertad, el 10 de enero. Debido al fallecimiento el Comité de Prevención de la Tortura, Otros Tratos y Penas Crueles, Inhumanos y/o Degradantes informó que realizó las recomendaciones pertinentes acerca de las condiciones de detención en la mencionada Comisaría.

"En las visitas realizadas a esa unidad policial el 27 de octubre de 2016 y el 13 de enero de 2017, el CPTCh pudo constatar las condiciones infrahumanas en las que se encontraban los detenidos, situación de infraestructura y de habitabilidad y capacidad de alojamiento de cada una de las celdas. Estado de los sanitarios, sistema de iluminación, sistema eléctrico, sistema de prevención de incendios, régimen de alimentación, acceso a recreos, actividades de recreación, régimen de visitas, condiciones de salubridad, higiene personal, control de salud y asistencia médica. Se comprobó que se mantenían situaciones de hacinamiento, excediendo el número de personas que por espacio físico debería corresponder” manifestaron desde la entidad.

MUERTE EN CONTEXTO

DE ENCIERRO

 Asimismo, resaltaron: “Según testimonios recabados durante el recorrido, se pudo saber que en ocasiones la capacidad de alojamiento fue excedida al doble teniendo hasta 38 alojados cuando solo hay espacio para no más de ocho personas, conforme a los lineamientos internacionales”.

En ese sentido, enumeraron que en el lugar no había ventanas, ni iluminación, faltaba un sistema eléctrico independiente, los colchones estaban muy deteriorados, y no había agua potable. “Se observaron tres extinguidores de fuego, lo que resultaría escaso ante un posible foco de incendio”, remarcaron.

Por último, destacaron: “Como toda muerte en un contexto de encierro, es un hecho sumamente grave que entraña una responsabilidad del Estado como garante de la integridad física de las personas privadas de su libertad, y tiene que investigarse de manera profunda e imparcial como sucedieron los eventos para determinar la inobservancia, el descuido, la negligencia, impericia o imprudencia, siendo consecuencia de un accidente susceptible de evitarse. El CPTCh reitera que hizo las recomendaciones pertinentes y en el momento adecuado y declara que denunciar las violaciones a los derechos humanos es el primer paso en la lucha contra ellas” .

 

EL HECHO

Según la versión oficial, el 9 se produjo un cortocircuito en la celda que generó chispas que luego tomaron combustión con colchones y otros elementos. Dentro del calabozo se encontraba Sergio Frías y ante el avance del fuego corrió en su ayuda Murgia, que pudo rescatarlo pero no evitó quemaduras de consideración que obligaron la hospitalización de ambos.

Murgia estuvo internado en el hospital de Sáenz Peña hasta su fallecimiento, Frías, ya no corre peligro pero deberá afrontar una recuperación que demandará al menos tres meses. Cabe destacar que la versión oficial a priori, no dejó conformes a la familia de Murgia. Asimismo, circula la hipótesis de que el 8 se habría generado una disputa puertas adentro de la comisaría en la que tanto Murgia como Frías resultaron con lesiones importantes entre las que se cuentan quemaduras.

 

 

 

Cooperativa La Prensa

Cooperativa de Trabajo y Consumo Ltda La Prensa

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