
Los concejales de la oposición Lucila Masin, Soledad Villagra, Guillermo Monzón, Ángel Sánchez y Fabricio Bolatti presentaron un proyecto para otorgar, desde noviembre, un incremento del 15% al salario básico municipal, con impacto proporcional en los conceptos salariales vinculados.
La propuesta busca evitar que los salarios municipales continúen perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación, mientras la gestión de Roy Nikisch acumula importantes excedentes financieros.
De acuerdo con los datos de ejecución presupuestaria analizados, el superávit acumulado durante la actual gestión alcanzaría aproximadamente $73.000 millones hasta agosto de 2026. Una parte de esos recursos debe destinarse a recomponer los ingresos de quienes sostienen diariamente el funcionamiento de la ciudad.
El superávit no puede presentarse como un éxito de gestión si, al mismo tiempo, se construye sobre salarios que no acompañan la inflación. El crecimiento de los ingresos municipales, en un contexto de actualización salarial insuficiente, también explica que se acumulen recursos a costa de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
Además, existen gastos, contrataciones y pagos de deudas cuya documentación y justificación han sido cuestionadas, mientras todavía falta transparencia sobre la disponibilidad de los fondos acumulados y los intereses generados por sus inversiones financieras.
Si el Municipio cuenta con recursos para sostener reservas y afrontar gastos de distinta naturaleza, también debe tener capacidad para priorizar los salarios de sus trabajadores.
Los trabajadores municipales no pueden seguir soportando el costo de una política de acumulación de superávit mediante la pérdida de sus ingresos, lo que ya supera los dos años.
Aumentos que no alcanzan
Si se repasa la evolución de las actualizaciones salariales durante los últimos años y se las compara con la inflación, se observa que los incrementos aplicados no habrían permitido una recuperación general del poder adquisitivo de los trabajadores municipales.
Del análisis surge que fueron determinados sectores de trabajadores los que pudieron mejorar sus ingresos reales, principalmente como consecuencia de medidas específicas que modificaron su situación de revista, sus categorías o determinados componentes salariales.
Entre esos casos se encuentran las recategorizaciones realizadas en septiembre y las modificaciones vinculadas con la bonificación por permanencia en la estructura, que tuvo impacto mayo donde su proporción era más significativa en términos del resto de los conceptos. Se trata de mejoras sectoriales, pero que no significan una recuperación general para toda la estructura municipal.
El problema es que los aumentos salariales generales han quedado por detrás de la inflación, deteriorando progresivamente la capacidad de compra de los ingresos.
Es necesario establecer un incremento general sobre el sueldo básico, que alcance proporcionalmente a los conceptos salariales vinculados y permita mejorar los ingresos de todas las categorías.
Superávit y recuperación salarial
La propuesta de los cinco concejales de la oposición parte de relacionar dos realidades que no pueden analizarse por separado: por un lado, la acumulación de importantes excedentes financieros municipales y, por otro, la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
Según el análisis presentado, el superávit acumulado a agosto de 2026 equivale aproximadamente a ocho meses de la masa salarial promedio del Municipio.
A su vez, los resultados fiscales continúan mostrando excedentes, mientras los salarios no han recuperado de manera general la capacidad de compra perdida.
En este escenario, proponer un incremento del 15% sobre el sueldo básico constituye una medida concreta para comenzar a revertir esa situación, utilizando recursos municipales y procurando que la recomposición alcance a todas las categorías de la estructura.
No se trata de desconocer las obligaciones financieras del Municipio ni de comprometer su funcionamiento. Se trata de establecer prioridades y reconocer que los trabajadores también deben participar de los resultados económicos que genera la administración de los recursos públicos.
Los datos del cuadro permiten observar que el Municipio registró resultados superavitarios en todos los períodos analizados. La acumulación estimada durante la gestión alcanza aproximadamente los $73.000 millones a agosto de 2026.
Un dato particularmente relevante es que, durante los primeros ocho meses de 2026, se habría alcanzado el mayor resultado superavitario de la serie considerada, tanto en términos absolutos como en su relación con los ingresos del período, aun en un contexto de importantes gastos e inversiones municipales.
Estos resultados obligan a discutir qué destino se les está dando a los recursos que no se utilizan durante cada ejercicio.
De acuerdo con el análisis presupuestario realizado, los excedentes acumulados no aparecen incorporados en su totalidad como recursos de ejercicios posteriores. Por ello, corresponde conocer y verificar qué parte de esos fondos permanece en las disponibilidades municipales, cuáles tienen afectaciones específicas y qué compromisos deben atenderse con ellos.
Fuente: TN24




