
El Tribunal Oral Federal N°8, a cargo de Nicolás Toselli, Sabrina Namer y María Gabriela López Iñiguez, condenó este jueves a dos de los responsables de encubrir el crimen de Mariano Ferreyra -cometido en octubre de 2010- mediante una trama de sobornos que buscó proteger al dirigente de la Unión Ferroviaria José Pedraza, uno de los responsables del asesinato. Los otros dos imputados del juicio fueron absueltos.

Octavio Aráoz de Lamadrid, exsecretario de la Cámara Nacional de Casación Penal, fue condenado a la pena de 5 años de prisión, inhabilitación especial perpetua para ejercer la función pública, accesorias legales y costas, por considerarlo “autor penalmente responsable del delito de tráfico de influencias agravado, cohecho activo y pasivo”.
Luis Ameghino Escobar, encargado del sistema informático de asignación de jueces de Casación Penal, fue condenado a la pena de 3 años de prisión de ejecución condicional, inhabilitación especial perpetua para ejercer la función pública, y costas por considerarlo “partícipe necesario del delito de tráfico de influencias agravado”.

Respecto al tercer imputado, Ángel Stafforini, contador de la Unión Ferroviaria y vicepresidente de Belgrano Cargas, los jueces consideraron que “la conducta por la que recibió acusación es constitutiva del delito de cohecho activo agravado, en calidad de partícipe secundario” y ordenaron en consecuencia “declarar la extinción de la acción penal por prescripción y absolverlo al nombrado sin costas”.
Los magistrados del Tribunal Oral Federal N°8 también ordenaron “absolver a Susana Planas (directiva de Belgrano Cargas) por el hecho por el que fue acusada, sin costas”.
El quinto imputado, el exagente de inteligencia Juan José Riquelme, no llegó a recibir el veredicto porque falleció días antes de que comenzaran las audiencias.
El juicio, que tuvo como representante del Ministerio Público Fiscal a Marcelo Colombo y una querella a cargo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) representando a la mamá de Mariano Ferreyra, Beatriz Rial, permitió reconstruir las relaciones de un sector de Comodoro Py con el sistema de inteligencia y con los poderes políticos para influir sobre las decisiones de la justicia federal.
Fuente: Página12



