
El ingeniero Miguel Bruzzo detectó una mancha tóxica verdeazulada de gran extensión que caía desde las barrancas directamente al río Paraná, en la localidad correntina de Lavalle. Fue en un predio que además funcionaría como depósito ilegal de residuos.
La consecencia fue la de una intoxicación severa. Según informaron organizacions ambientalistas de la zona, la peligrosidad de las sustancias fue tal que Bruzzo sufrió un shock tóxico mientras radicaba la denuncia en la comisaría, presentando problemas respiratorios y pérdida del sentido.
La mayor preocupación es la posible lixiviación (fundido con los jugos de descomposición de a materia) de los químicos hacia las napas subterráneas, de donde proviene el agua potable que consume la población de Lavalle.
El profesional solicitó la intervención urgente del ICAA y la Prefectura para precintar la zona, extraer muestras y frenar este desastre ecológico. “Es vital que las autoridades actúen de inmediato para proteger la salud de toda la comunidad y el ecosistema de nuestro río”, señalaron en la denuncia pública difundida por la agencia Tierra Viva y replicada por organizaciones ambientalistas de Chaco y Corrientes.




