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El comedor «Madre Teresa de Calcuta» podría dejar de funcionar

"Lo que más nos cuesta es la carne. Pedimos por favor que nos donen menudencias, carcasa, puchero económico o carne molida, lo que tengan" solicitó Marilyn Argañaraz, encargada del comedor/merendero "Madre Teresa de Calcuta", ubicado en la calle Nicolás Rojas Acosta, Lote 296, en Barranqueras.

En mayo de 2018, Marilyn abrió un comedor/merendero llamado “Madre Teresa de Calcuta” El espacio sigue abierto, pero cada vez con más dificultades. Por eso, se solicita todo tipo de colaboración. «La verdulería que nos daba verduras y frutas tres veces por semana, ahora sólo nos entrega una vez» detalló la mujer.

En el comedor, se prepara el almuerzo y la merienda. En principio se podía costear el funcionamiento del merendero cuatro veces por semana. Ahora, sólo tres: lunes, miércoles y viernes. “Aunque a veces no tengo mercadería, y con todo el dolor de mi corazón, tengo que suspender el almuerzo”, lamentó. Además, destacó que cada vez asisten más personas. “Antes venían solamente los niños. Ahora, asisten acompañados de sus padres y abuelos”, describió.

«Cada vez vienen más chicos».

Esta mujer no recibe ningún tipo de asistencia por parte de la Municipalidad o el Gobierno, a pesar de los constantes trámites que ha realizado. Para que las autoridades tomen en cuenta el comedor como una fundación, es necesario que 18 personas presten servicio en el lugar. «Anduve por todos lados lados, los trámites son interminables y para todo hay que pagar. Además, no me quieren aceptar el nombre del comedor. Mil excusas» reclamó Marilyn.

«Lo hacemos todo a pulmón».

Argañaraz pide donaciones para continuar con el funcionamiento del comedor. Por eso, hace un llamado a la población chaqueña que quiera colaborar con su proyecto. Serán bienvenidos alimentos no perecederos, verduras y carne. “Hay gente que colabora con nosotros, y estamos muy agradecidos por ello. La cuestión es que se sumaron muchas personas y no damos abasto”, precisó Argañaraz.

Todo alimento sirve. “A mí me gustaría hacerles pizzas, hamburguesas, eso es una fiesta para los chicos. Pero no puedo salirme de guisos y polenta, es lo más económico”, aclaró.

 «Si bien me llena el alma ayudar, los comedores no deberían existir».

A pesar de su iniciativa, Argañaraz señaló los comedores no deberían existir. “Si bien nos llena el alma ayudar, lo ideal sería que cada familia pueda comer reunida en su casa”, concluyó.

Quienes estén interesados en donar al comedor, pueden comunicarse con Marilyn Argañaraz en Facebook o al 3624 – 818547.

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