
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, consideró en conferencia de prensa en Mar-a-Lago que el secuestro del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa se trató de un “ataque espectacular que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial”.
El mandatario dijo además que Estados Unidos “va a gobernar Venezuela hasta que se pueda hacer una transición ordenada”. Remarcó en varias oportunidades que será Washington quien decida cuándo y en qué condiciones se producirá esa transferencia.
“Nos quedaremos en Venezuela lo que sea necesario”, dijo Trump. El mandatario consignó que “nuestro dominio en el hemisferio sur es fundamental”, al tiempo que resaltó: “Maduro y su esposa serán juzgados por sus crímenes”.
“La capacidad militar venezolana quedó inutilizable”, señaló Trump, quien confirmó que “el dictador Maduro no está más en Venezuela”. Además, indicó que “Estados Unidos es una nación más segura y orgullosa” tras este ataque.
Trump señaló que aún no está definido quién gobernará Venezuela una vez concluida esta etapa y agregó que no permitirá la continuidad del chavismo bajo otro liderazgo, al rechazar cualquier opción que implique la permanencia del gobierno de Maduro “con otro líder”.
Poco antes de la conferencia, Trump había posteado en sus redes sociales una imagen del mandatario venezolano detenido en el buque Iwo Jima, señaló el diario cooperativo Tiempo. Afirmó que Maduro será trasladado a Nueva York.
AMENAZAS Y DESACREDITACIONES
A pesar de los visibles y filmados bombadeos, Trump desacreditó a sus congresistas opositores diciendo que actuó desde la legalidad y en el marco de las causas por terrorismo. Durante la conferencia de prensa, sin embargo, gran parte de su discurso giró en dos direcciones: el control de petróleo venezolana que aseguró “es nuestro (de Estados Unidos)” y en dejar en claro que el poder bélico de Estados Unidos es incontrarrestable.
En ese punto, también amenazó a los estados de Cuba y Colombia (que habían repudiado la intervención) y dijo que podrían ser los próximos.
Otra gran sorpresa fue que, seguido a asegurar que será Estados Unidos quien controle el gobierno de Venezuela, desestimó que esté en contacto con Corina Machado y cuestionó su escasa representación ante el pueblo venezolano.




