
La Federación de Cooperativas Autogestionadas de la República Argentina para otra Economía (Fedecara), manifiesta su enérgico rechazo y profunda preocupación tras el debate parlamentario en torno al proyecto normativo sobre «propiedad privada». En dicha discusión, quedó en pie la mutilación de los regímenes de expropiaciones y procedimientos de desalojo, dos herramientas de vital trascendencia para el sostenimiento del sector productivo autogestionado.
Concretamente, estas reformas restringen severamente la potestad del Estado para declarar la utilidad pública de bienes e inmuebles productivos e instauran mecanismos de desalojo exprés. Todo ello se presenta bajo la fachada de una supuesta victoria legislativa por la restitución de la Ley de Tierras a su estatus previo a las medidas desreguladoras del gobierno nacional —una conquista que pertenece, en verdad, a la masiva resistencia del pueblo argentino frente a la extranjerización indiscriminada del territorio nacional avalada por sectores del Poder Judicial—.
Este intercambio de concesiones parlamentarias constituye un verdadero «triunfo pírrico». Detrás del repliegue parcial del oficialismo, se consolidan beneficios para los grupos concentrados de siempre mediante nuevas vías de vulneración soberana, tales como la iniciativa de otorgar ciudadanía argentina a cambio de especulación financiera e inversiones foráneas. En ese «toma y daca», el oficialismo libertario logró blindar los aspectos más regresivos del DNU 70/2023, instrumento que ya demostró ocasionar un daño estructural irreparable a la producción nacional.
Desde Fedecara advertimos formalmente, y por las vías institucionales pertinentes, sobre el grave perjuicio que acarreará la desprotección ante desalojos y el desmantelamiento de las expropiaciones para las empresas recuperadas y cooperativas de trabajo en todo el país. Se trata de organizaciones sostenidas por trabajadoras y trabajadores que rescataron unidades productivas del abandono patronal, preservando fuentes de empleo, sostén familiar y desarrollo comunitario frente a sucesivos ciclos de desindustrialización y quiebras. Hoy asistimos con indignación a la reedición de esa misma tragedia socioeconómica, profundizada bajo la gestión anarcocapitalista de Javier Milei.
Ante el inminente tratamiento del proyecto en el Senado de la Nación en su carácter de cámara revisora, instamos a las y los senadores a rechazar las modificaciones regresivas introducidas en Diputados y a ratificar la protección irrestricta de las unidades productivas. Exigimos al Congreso velar por el interés de la soberanía productiva, el trabajo autogestionado y el bienestar del pueblo argentino.



