
Desde la entidad sindical Fesich Sitech de Castelli se expidió sobre un “beneficio” que el Gobierno de Chaco anunció para empleados públicos con una universidad privada. Expresaron su sorpresa por la firma de un Convenio entre el Gobierno de Leandro Zdero y la Universidad Católica de Salta (Ucasal).
El referente gremial Damián Kuris manifestó “promocionar universidades privadas desde el Estado es una decisión que abre un fuerte debate sobre el rol del Estado y el uso de sus plataformas oficiales, generando a su vez el siguiente interrogante: ¿Educación para todos o privilegios para algunos?”.
Agregó el gremialista: “lo que llama la atención no es solo el acuerdo en sí, sino el hecho de que esta iniciativa se promociona abiertamente a través de la Plataforma del Gobierno Digital, una herramienta financiada con fondos públicos y diseñada, en teoría, para facilitar el acceso de la ciudadanía a servicios del Estado, no para publicitar propuestas educativas privadas”.
USO DEL APARATO ESTATAL
Kuris indicó que “extraña la posición adoptada por Zdero dado que se dice un defensor a ultranza de la educación pública” y a su vez se plantearon varios interrogantes “¿Se está usando el aparato estatal para favorecer a instituciones privadas? ¿Qué mensaje se envía cuando desde el propio Estado se impulsa el acceso a universidades aranceladas, mientras las instituciones públicas de educación superior luchan con presupuestos congelados y condiciones precarias?”.
En el mismo sentido el sindicalista docente resalto “en un contexto de ajuste y recortes, donde las universidades nacionales denuncian falta de recursos y miles de estudiantes ven peligrar la continuidad de sus estudios, la decisión de (el gobernador Leandro) Zdero no parece inocente. Más bien, parece alineada con una visión de Estado que transfiere responsabilidades y recursos simbólicos al sector privado, en lugar de fortalecer el sistema público como garante de igualdad de oportunidades”.
El gremio destacó que “la educación es un derecho, no un beneficio para unos pocos. Y cuando el Estado se convierte en promotor de intereses privados, la frontera entre lo público y lo privado se vuelve peligrosamente difusa”.




