
Corrientes atraviesa una situación crítica tras una semana de precipitaciones extraordinarias que han desbordado la capacidad de absorción del suelo y la infraestructura urbana. Según registros oficiales, en un periodo de nueve días se alcanzaron los 700 milímetros de lluvia, con picos de hasta 300 milímetros en apenas tres horas, provocando el desborde de arroyos y el colapso de sistemas de desagüe.
El periodista Diego Sabao explicó a elDIARIO que, hasta el último reporte, se contabilizan 353 personas evacuadas (unas 90 familias) en toda la provincia. Aunque en la capital el agua tiende a escurrir con rapidez tras el cese de la lluvia, en el interior el panorama es alarmante debido a la saturación del suelo y el aislamiento de parajes. Además, hay pronóstico de lluvias para los próximos días.
Vale recordar que hace dos años, los incendios forestales causaron grandes pérdidas en Corrientes. Ahora, el temporal vuelve a causar daños y pérdidas materiales, así como ambientales, para una provincia que vive de la actividad rural y turística.

Empedrado: el 30% del casco urbano afectado y familias aisladas
Una de las situaciones más apremiantes se vive en Empedrado. Su intendente, Fernando Chara Echeverría, dialogó con elDIARIO y brindó un crudo panorama sobre el impacto del temporal: “La situación es compleja, tenemos casi el 30% del pueblo bajo agua”, precisó. Si bien las aguas comenzaron a escurrir en la zona urbana, la preocupación se traslada ahora al campo.
En el paraje Costa Grande, unas 30 familias permanecen aisladas debido al pésimo estado de las rutas, que se han vuelto intransitables. «Hay lugares de muy difícil acceso», señaló el jefe comunal, quien además confirmó que existen familias autoevacuadas en sus propios domicilios rurales, aunque se encuentran estables. El municipio se encuentra a la espera de equipos técnicos y refuerzos de asistencia para llegar a las zonas más remotas.

San Luis del Palmar y el colapso de los arroyos
San Luis del Palmar, a 20 kilómetros de la capital, sigue siendo el epicentro de la crisis con el mayor número de evacuados. El desborde de los arroyos locales, alimentados por lluvias que no dan tregua, ha provocado que el agua ingrese masivamente a las viviendas, una situación similar a la vivida en El Sombrero y Mercedes.
Según la cobertura realizada por Sabao, el operativo es coordinado por el Comando Operativo de Emergencia (COE), junto a Defensa Civil, Salud Pública y Desarrollo Social. Se están distribuyendo módulos alimentarios, comida caliente y artículos de limpieza. Pero a pesar de que el gobernador y los ministros provinciales recorren las zonas afectadas, la ciudadanía advierte que a excepción de la intervención del Ejército en Mercedes, «no hay presencia ni envío de recursos por parte del Estado nacional para paliar la catástrofe».

El debate por las obras de fondo
El colapso reavivó el reclamo por infraestructura, Corrientes Capital, con sus 437 años, posee un sistema pluvial antiguo que no resiste fenómenos de «300 milímetros en dos horas». A esto se suma la problemática de la basura: el municipio ha retirado desde colchones hasta lavarropas de los desagües, lo que agrava la obstrucción.
Los vecinos señalan que, si bien la asistencia inmediata llega, el reclamo de fondo es por las grandes obras pluviales (como las de las avenidas Romero y Frondizi) que aún quedan pendientes para evitar que la provincia se colapse en cada temporal.
En las localidades del interior, la falta de apoyo estatal en infraestructura como defensas, canales de desagote, así como la ausiencia de financiamiento para equipamiento de defensa civil se hace notar frente a la emergencia hídrica: los municipios hacen lo que pueden para paliar la necesidad de las familias afectadas.
Pronóstico: alerta preventiva
Aunque el cielo permanece nublado y con un calor agobiante, el pronóstico indica que las lluvias podrían persistir hasta el miércoles. Muchas familias permanecen evacuadas de forma preventiva a pesar de que el agua bajó en sus casas, las autoridades municipales les han pedido que no regresen todavía para evitar una doble evacuación si se cumple el pronóstico de nuevas tormentas durante esta noche.




