
elDIARIO de la Región convocó a personas cercanas a este medio y referentes del campo popular para reflexionar tras conocerse la condena judicial -y política- a la líder peronista Cristina Fernández de Kirchner. Desde diferentes ámbitos, dejaron las primeras sensaciones y algunos puntos de análisis para reconstruir para participación ciudadana a partir de lo ocurrido este 10 de junio.
Belén Rodríguez, referenta de la CTA de los Trabajadores de Chaco, comentó que la primera movida en Resistencia fue irse hacia el puente para generar un encuentro con las personas movilizadas en Corrientes, que estaban manifestándose debajo de la vía interprovincial. Se quedaron en el barrio San Pedro Pescador, donde no pudieron seguir por la intervención de la Gendarmería. “Estamos dándonos a la tarea de organizarnos, tal como nos pidió Cristina”, expresó la sindicalista.
“Sabemos que esto no termina acá. Estamos movilizados, conmovidos y organizados a defender la democracia, a historia política de nuestro pueblo y, por supuesto, a no permitir el avance del partido judicial y toda esta ingeniería puesta, que no es nueva en la historia argentina”, enfatizó.
Por su parte, el dirigente cooperativo y actual presidente de la empresa recuperada cárnica Unidos, Federico Sotelo, reflexionó: “Es increíble lo que está sucediendo. Este camino al que nos están llevando a todos los argentinos es una dictadura a cara descubierta”. “Están utilizando todas las artimañas para lograr que el pueblo se vea desmoralizado”, indicó. Señaló que comenzaron con lo económico, “cada vez la estamos pasando peor, para quien tiene empatía y conciencia social es indignante”, expresó.
“Espero que de todo esto surja algo, que puede ser una sola cosa: que toda Argentina mute de sus entrañas hacia una conciencia de clase. Tarde o temprano, todos se van a dar cuenta que nadie se salva solo; que la Patria es el otro”, concluyó.
“La condena judicial a Cristina Kirchner es la confirmación de una mafia capitalista en Argentina. Que se fue conformando progresivamente y es parte de la mafia del Cono Sur, en gran alianza con un sector de Estados Unidos”, aseveró Jorge Migueles, integrante de la Corriente Felipe Gallardo -11 de Marzo – del movimiento nacional justicialista.
“Es esperable: la historia siempre demostró la persecución a los líderes populares, más de una oportunidad terminó incluso en la muerte, desde 1810”, manifestó y agregó: “El poder no tolera ningún tipo de resistencia. Tiene un patrón, la oligarquía que el principio fue ganadera- agroexportadora y que, ahora, esta diversificada y globalizada”.
En este caso concreto, analizó Migueles, la expresión más visible es “(Héctor) Magnetto, (Mauricio) Macri y el grupo Blaquier”. “Necesitan dar un mensaje muy fuerte a la próxima generación de dirigentes, que no pueden hacer ni el 10% de lo que intentaron Néstor y Cristina (Kirchner); que a su vez es poco”, opinó. Apuntó que hubo un tope en procesos de cambios estructurales, por la recuperación de una sociedad dañada.
“No por esperable deja de ser injusto, pero es bueno conocer la impunidad de esta mafia capitalista que encima elige la causa judicial que tiene menos pruebas. Me hace acordar al actual Gobierno de (Leandro) Zdero que denunció malversasiones de Inssep hasta que se conoció el balance donde se confirmó la total prolijidad e incluso un superávit de 6.000 millones de pesos. Esa es nuestra realidad, la eterna disputa con un núcleo oligárquico muy violento, que no tiene problema en matar y perseguir”.
“El dilema del campo popular que es qué tipo de armamentos jurídicos, políticos, sociales tendremos que usar en el futuro con esta minoría violenta”, finalizó.




