
La economía real no levanta cabeza y se comienza a notar en las calles: la confianza de los consumidores se desplomó en agosto 13,87% mensual, lo que representa la mayor caída desde diciembre de 2023, según la Universidad Torcuato Di Tella. La mayor contracción se dio en la Ciudad de Buenos Aires y el GBA, aunque a nivel regional también bajó, pero en menor medida (7,07%).
Una radiografía de la baja en la confianza de los consumidores son los datos de consumo en autoservicios mayoristas que mostraron una baja de 1,8% en junio respecto de mayo, mientras que en términos desestacionalizados tocaron un mínimo histórico desde 2017, según la medición del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). A su vez, los supermercados las ventas exhibieron un leve ascenso mensual del 0,2%, con una tendencia al estancamiento. Por último, la performance en shoppings, más asociada al consumo de bienes durables y de sectores medios, arrojó su primera baja interanual desde noviembre de 2024.
A su vez, las Condiciones Presentes, que miden cómo se sienten hoy las personas respecto a su economía y a la economía general, disminuyeron 14,89% respecto a julio, aunque se mantienen 21,76% por encima del nivel de agosto de 2024. Las Expectativas Futuras también cedieron cayeron, con una baja mensual del 13,10% y un retroceso interanual del 16,36%.
Confianza del consumidor
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de agosto se ubicó un 3,64% por debajo del mismo mes del año pasado, aunque aún está un 12,18% arriba del piso de enero de 2024 (35,60).
«El ICC cayó más en los hogares de menores ingresos (-18,33% mensual), que en los hogares de ingresos altos (-10,27% mensual)», informaron desde la Universidad Di Tella.
En esa línea, Isaac Rudnik, del Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (ISEPCi), destacó que «el dato más relevante es que persiste la caída del consumo, ahora con una nueva caída del PBI, que nos pone en las puertas de una recesión».
La actividad económica de julio volvería a anotar retroceso mensual, según las primeras estimaciones extra oficiales. Analytica pronosticó un retroceso del 0,1% en el debut de su propio índice de actividad; mientras que Equilibra midió una merma mensual del 0,3% en el séptimo mes del año. Por su parte, Banco Provincia mediante PulsoPBA, reportó una leve suba del 0,2% en julio, aunque para las últimas cuatro semanas (que incluyen las últimas dos de julio y las primeras dos de agosto) plasmó una baja del 0,4%. En caso de corroborarse, se trataría de la peor racha negativa en más de un año.
«El Gobierno muestra la contención de la inflación como principal y única bandera. La reducción de la actividad económica, la avalancha de productos importados más baratos, y el sostenimiento artificialmente bajo del valor del dólar, son las herramientas para contener la inflación. No está claro por cuánto tiempo más», añadió Rudnik.
Incluso, durante julio hubo una leve deflación mensual del 0,1% en el costo de la canasta básica de alimentos que mide ISEPCi y se ubicó en los $863.126. Rubros como almacen (-0,04%), verdulería (-0,48%) y carnicería (-0,01%) mostraron bajas mensuales o mínimas variaciones.




