
“A partir de ahora no hay Ley de Tierras. Esto es todavía peor que la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, porque derogaba los artículos más importantes de la Ley de Tierras, todos los que fijan límites, pero ahora quedó derogada completamente. Por lo tanto no hay más registro de propiedad de tierras rurales, no hay más organismos que regulen esto, nada. Pueden estados extranjeros venir a comprar tierras (…). No hay ningún tipo de límite a la extranjerización de tierras en nuestro país porque no hay Ley de Tierras a partir de este fallo de la Corte”.
Así explicó el historiador Matías Oberlin, uno de los referentes del Observatorio de Tierras, el impacto del fallo de la Corte que invalidó la denuncia original de combatientes de Malvinas por considerar que no son afectados directos y por lo tanto no pueden reclamar contra un decreto que afecta la soberanía. “Va a generar cientos de miles de Lewis, situación después muy difícil de revertir”, advirtió en diálogo con Futurock, en referencia al magnate británico Joe Lewis, quien se apoderó de 12.000 hectáreas en la Patagonia, incluyendo el ya famoso Lago Escondido.
El Observatorio relevó y difundió mapas de tierras en manos foráneas en Argentina, demostrando que aún con la vigencia de la Ley de Tierras y el respecto de sus límites a nivel provincial hay múltiples ejemplos que vulneran los topes a niveles locales. Sin esa ley, el límite a la extranjerización directamente no existe.
Horas después del fallo, el Observatorio de Tierras del Programa de Investigaciones sobre Historia Agraria de la UBA emitió un comunicado para advertir que “en los hechos, el fallo reciente del supremo tribunal significa -ni más ni menos- que la Corte Suprema de Justicia acaba de derogar de hecho la Ley de Tierras” y que “de este modo, impuso condiciones peores que las previstas en el propio proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”.
“Argentina está en riesgo”
Así, la medida dispuesta por la Corte Suprema implica la eliminación de los topes del 15% para venta de tierras a capitales extranjeros a escala nacional, provincial y departamental; de los límites a la cantidad de tierra que puede comprar cada empresa o empresario extranjero y de las restricciones a la venta de lagos, ríos y tierras en zonas estratégicas de frontera.
“Es decir, le puso a nuestro país, a nuestras tierras, nuestros lagos, nuestros ríos un cartel de venta: el capital extranjero está habilitado legalmente a comprar el 100% de los espacios rurales en Argentina”, alertó el colectivo que integra el Observatorio.
“Los capitales extranjeros y sus socios locales han dejado en evidencia dos hechos innegables: que, cuando no logran avanzar con sus proyectos por la vía legislativa, recurren a la judicial, y que apropiarse de todos los bienes comunes del país es para ellos un objetivo prioritario”, remarcaron en su mensaje. Desde el Observatorio consideraron que “el camino que queda es exigir la derogación completa del DNU 70, que ya fue rechazado en la Cámara de Senadores de la Nación y todavía resta que la Cámara de Diputados se expida al respecto. Ese es el camino más rápido para evitar un problema que cada día que pasa se agrava con consecuencias irreversibles”.
“Para eso consideramos que es importante que la presión popular que se hizo sentir en cada rincón de nuestra patria y se evidenció con contundencia el 6 de agosto, se repita. Argentina está en riesgo”, concluyeron. En la convocatoria a aquella movilización, que fue masiva y preludio del freno a la ley de Federico Sturzenegger, el rol del Observatorio fue clave para difundir información y concientizar sobre la situación actual de la extranjerización de tierras y alertar sobre el riesgo de carecer de límites a esa avanzada.
Fuente: Tiempo Argentino




