
La familia y los abogados de Pablo Grillo, el fotógrafo que resultó gravemente herido durante la represión policial de la marcha en defensa de los jubilados frente al Congreso, denunciaron “encubrimiento” por parte del Estado en el marco de la causa judicial que investiga al agente que hirió al joven tras dispararle una bala de gas lacrimógeno contra la cabeza.
A través de un comunicado, el entorno del fotoperiodista explicó que habían solicitado a la Policía Federal Argentina (PFA) que presentara la transcripción de las comunicaciones entre las fuerzas de seguridad del miércoles 12 de marzo de 2025, cuando ocurrió la agresión.
Luego, la policía entregó este lunes unas 600 páginas de documentación. No obstante, indicaron que estos archivos se encontraban adulterados, ya que omitirían la transcripción de los audios de los agentes de seguridad del momento exacto en el que el joven recibió el brutal disparo.
“Justo pero justo falta una hora, la que va entre las 17 y las 17.59. O sea, la hora en la que justo el gendarme Héctor Jesús Guerrero le metió una granada en la cabeza a Pablo Grillo”, precisó la abogada Claudia Cesaroni en la red social X.
Asimismo, la letrada apuntó que en un principio dudó, hasta que constató los documentos. “No lo podía creer, me parecía imposible tal muestra de descaro, de provocación y de caradurez. Pensé que estaba mirando mal”, criticó.
En tanto, los familiares de Pablo expresaron que “el dolor inmenso” que atraviesan “por el brutal ataque a Pablo” se ve ahora “agravado por una sombra terrible: la de la mentira, la opacidad y el encubrimiento por parte del Estado”.
“En las últimas horas hemos confirmado que la Policía Federal Argentina omitió de manera insólita la hora exacta del ataque a Pablo en sus reportes oficiales“, ratificaron.
En el mismo sentido, añadieron: “Como ciudadanos comunes, sabemos que en una fuerza de seguridad federal de este nivel, un ‘error’ de esta magnitud no es casualidad. Las horas no se pierden solas».
Para los parientes del fotógrafo, los agentes que respondían a la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich están ocultando evidencia clave. “¿Por qué? ¿A quién están protegiendo? ¿Qué es lo que dicen esas cintas que no se puede escuchar?“.
En esta línea, afirmaron con alivio que “Pablo está mejorando”, pero determinaron que para que la salud del activista “continúe en alza” es necesario aferrarse “a la luz de la verdad sobre lo que ocurrió esa tarde”.
“A pesar de este inmenso dolor, elegimos creer en la solidaridad de los argentinos que nos abrazan cada día y mantenemos viva la esperanza de que el Gobierno elegirá el camino de la total transparencia. Confiamos en que la verdad saldrá a la luz. El que nada teme, nada oculta”, concluyeron.
Probar la cadena de mando
En declaraciones a Radio 750, el padre de Pablo Grillo, Fabián Grillo, rectificó parte del comunicado que publicaron más temprano. Dijo que olvidaron mencionar que, además de la Gendarmería, el documento debió incluir a la Policía Federal, quien en realidad estaba a cargo ese día de la modulación y la coordinación en el operativo de seguridad.
Respecto de este nuevo intento por encubrir y dificultar el acceso a prueba, Grillo reclamó: “Más que nada (son las comunicaciones) entre la hora esa, entre las 17 y las 18 aproximadamente, que fue cuando lo atacaron a Pablo. Ese tiempo no está en las desgrabaciones de las modulaciones de las fuerzas de seguridad”.
Pero la tarea de recolección de pruebas fue compleja desde el minuto cero y los involucrados en la causa piden también, a pesar de haber presentado ya mucho material audiovisual, las cámaras que los agentes de Gendarmería llevan en sus cascos.
“Según ellos, no funcionaban casualmente”, ironizó Fabián Grillo en comunicación con Lo viejo funciona. Y concluyó: “Intentan ocultar desde el inicio, pero esto es clave en el sentido que demuestra la cadena de mando, que Guerrero no actuaba por sí mismo, que seguía órdenes. El tema está en que, para poder ir por la cadena de mando, son importantes estos datos”.




