
Un reporte de la Cámara de Industriales Fundidores de la República Argentina (CIFRA) reveló que el sector se encuentra en niveles de funcionamiento por debajo del promedio anual, que en noviembre de 2025 se desplomó 17,4 por ciento interanual y que más del 56 por ciento de las fábricas achicó su planta de trabajadores.
En ese contexto, los empresarios mantienen reserva sobre las proyecciones hacia adelante. “Las expectativas de demanda futura reflejaron un escenario de cautela. En noviembre se situaron en 40,7 por ciento, mostrando una baja respecto al mes anterior y ubicándose por debajo del nivel de actividad actual”, señaló el Informe de Actividad Mensual de la Industria de la Fundición publicado por la entidad.
Si bien desde CIFRA explicaron que esa dinámica podría estar influida por factores estacionales asociados a una reducción de los programas de trabajo hacia fin de año, la crisis que atraviesa la industria muestra indicadores de deterioro que realzan los problemas de los últimos dos años.
Para el anteúltimo mes de 2023, el nivel de actividad del sector se ubicó en 42,9 por ciento, medido a partir de los pedidos en firme. El número representó una leve mejora mensual de 3,1 puntos porcentuales respecto a octubre. No obstante, el rebote no logró revertir la tendencia general: se mantuvo por debajo del promedio anual (45,6 por ciento), con retracción del 17, 4 por ciento respecto a igual mes de 2024.
Empleo
El sector mantuvo una dinámica contractiva en materia de empleo. El 56,1 por ciento de las empresas reportó reducción en su dotación de personal. De ese porcentaje, el 39 por ciento indicó una baja leve y el 17,1 por ciento una disminución sustancial. Apenas el 43,9 por ciento restante mantuvo su plantilla sin cambios.
Mercado interno
En cuanto al termómetro de demanda por segmento de mercado, los rubros vinculados al consumo interno, como línea blanca, industria naval y mobiliario urbano, permanecieron en niveles marginales. El impacto de la destrucción del poder adquisitivo de los salarios y del ingreso de productos importados -a más bajo precio que los de fabricación local- explican los datos negativos de la actividad.
En contraste, la demanda continuó concentrada en maquinaria agrícola (33 por ciento), oil & gas (32 por ciento) y automotriz y utilitarios (30,4 por ciento), que se consolidan como los principales motores del sector.
Les siguieron instalaciones de redes de agua (26,7 por ciento), siderurgia (20 por ciento), maquinaria vial (19,4 por ciento) y máquinas herramientas (18,4 por ciento). Todos rubros relacionados a la economía primaria.
Exportaciones
Por su parte, el desempeño exportador mostró una recuperación moderada. El nivel de pedidos en firme para envíos hacia otros países alcanzó el 43 por ciento: una mejora significativa respecto a octubre.
Las expectativas de compras desde destinos internacionales se ubicaron en 45 por ciento, lo que evidencia un optimismo medido en relación con la evolución del indicador.
Rentabilidad
De acuerdo con el análisis de CIFRA, la rentabilidad continuó por la senda del deterioro. El 88 por ciento de las empresas informó contracción en sus márgenes de ganancias: el 44 por ciento aseguró que la disminución fue sustancial y el otro 44 por ciento que sufrió una baja leve. Sólo el 12 por ciento restante logró sostenerse sin pérdidas.
Con este panorama, “el 49 por ciento de las firmas no alcanzó su punto de equilibrio, lo que refuerza el escenario de alta fragilidad económica que atraviesa la industria fundidora”.




