
El establecimiento pampeano creador de la hamburguesa Paty, cuya marca se convirtió en un genérico del medallón de carne picada, suspendió a sus 450 empleados.
Adujo caída de las ventas y que acumula deudas superiores a los $30.000 millones, de acuerdo con datos recogidos por la agencia Noticias Argentinas.
El frigorífico Pico pagó el precio de un consumo interno estancado en mínimos históricos y de una merma de las exportaciones que impactó de lleno en el sector, sobre todo el que abastece tanto al mercado local como al externo.
Que pasara de faenar cerca de 600 cabezas de ganado vacuno por día a apenas 50 constituye una radiografía de la situación actual que lo llevó a adoptar la drástica medida. Le cupieron las generales de la retracción de las exportaciones de carnes durante 2025 de un 7,3%,con una contracción dominante de los envíos a China —principal destino del producto nacional— del 12,3%.
Como Pico dependía en buena medida del comercio exterior para sostener su estructura operativa, sus ingresos se vieron comprometidos.
En la localidad pampeana de Trenel, donde el frigorífico es uno de los principales motores económicos, crece la preocupación por un eventual cierre definitivo.
La paralización de la planta no solo afecta a los trabajadores directos, sino también a comerciantes, transportistas y productores vinculados a la cadena cárnica.
El conflicto actual se suma así a otros focos de tensión sectoriales en el país, como el del frigorífico santafesino Euro, donde los trabajadores mantienen tomada la planta desde hace más de dos meses en reclamo por salarios impagos.
Tan sólo en las últimas semanas, numerosos protagonistas del negocio vacuno, aviar y porcino, como Granja Tres Arroyos y los frigoríficos Euro y Bernasconi se sumaron a Pico.
La semana pasada, cerca de 300 trabajadores de la planta que Granja Tres Arroyos, considerada la principal avícola nacional, realizaron paros intermitentes ante la falta de pago de salarios y de una parte del aguinaldo correspondiente a diciembre.
Los argentinos piden «unos patys» para referirse a cualquier medallón de carne para hacer hamburguesas, lo que lo convirtió en un producto fundamental de la comida rápida y casera desde la década de los ´60.
Los gremios del sector advierten que la crisis se extiende a buena parte de la industria frigorífica del país, afectada por costos crecientes, caída de la demanda y dificultades financieras.
El frigorífico Pico se convirtió en uno de los casos más emblemáticos por su peso histórico y simbólico dentro del negocio de la carne.
Trascendió que solo con el Banco de La Pampa mantiene una deuda cercana a los $9.000 millones, a lo que el Banco Central sumó un dato alarmante: registra más de mil cheques rechazados, lo cual desnuda falta de liquidez y que atraviesa problemas para cumplir con sus compromisos corrientes.
El intendente de Trenel, Horacio Lorenzo, aseguró que la empresa adeuda varios meses de pagos a productores de la zona y de la vecina localidad de Eduardo Castex, lo que genera un efecto dominó sobre la economía local.
En tanto, la compañía informó a sus trabajadores que abonará una suma de $500.000 por el mes en curso y entregará la carne semanal correspondiente, medida que buscaría aliviar parcialmente la situación de los empleados suspendidos.




