
Además, informaron que se determinó que horas después de la desaparición de su nieto, recibió una llamada desde Buenos Aires, de un número desconocido. La comunicación duró más de 9 minutos.
Ahora, la Justicia analiza esa comunicación, sobre todo porque se comprobó que también borró 34 llamadas del celular.
Vale recordar que el análisis del celular de Catalina Peña, de 86 años, resulta clave para los investigadores. Los peritos se concentraron en la actividad que registró el aparato el día de la desaparición. El aparato, un Samsung modelo GSM GT E1205Q, un modelo de vieja data, no permite bajar aplicaciones, una característica que simplificó el peritaje de la brigada del Departamento Antisecuestros de la PFA, ordenado por la jueza federal Cristina Pozzer Penzo, a cargo de la causa. (Fuente: TN y El Litoral)




