
Un reciente informe de la ONU alertó sobre el auge de las drogas sintéticas más potentes en Argentina y el mundo, con laboratorios clandestinos que modifican compuestos y diversifican fórmulas químicas, en una dinámica que dificulta la intervención sanitaria y amplía los riesgos para la salud.
El nuevo Informe Mundial sobre las Drogas 2026, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Undoc, por su sigla en inglés), advirtió sobre un «aumento sin precedentes» de sustancias más potentes y peligrosas en un mercado mundial donde 331 millones de personas consumieron drogas en 2024.
El informe difundido el viernes señala que el consumo mundial de drogas ilícitas aumentó 34% en una década y alcanzó al 6,2% de la población de entre 15 y 64 años.
En ese marco, según el reporte, Argentina se ubica dentro de un circuito que excede el rol de país de tránsito: crece el consumo y muestra señales de diversificación, aparecen nuevos compuestos químicos y se consolida un mercado de mezclas de sustancias.
La directora ejecutiva de la Undoc Monica Juma resumió la advertencia: “Hemos observado un aumento sin precedentes de nuevos tipos de drogas en el mercado y, lo que es preocupante, algunas son más potentes o peligrosas que antes”.
Según Undoc, en 2024 circularon 755 nuevas sustancias psicoactivas y 118 se informaron por primera vez.
El cannabis se mantiene como la droga más consumida, con 256 millones de consumidores, por delante de los opioides, las anfetaminas, la cocaína y el éxtasis.
América del Sur, especialmente Colombia, Bolivia, Perú, continúa siendo el principal centro de producción de cocaína, según detalla el documento. El 64% de las incautaciones de cocaína globales se realizan en Sudamérica, y Colombia representa cerca del 40% del total mundial.
La expansión del mercado también arrastra daños sanitarios y sociales: el consumo de drogas causa casi medio millón de muertes al año y solo 1 de cada 12 personas con problemas graves de adicción recibe tratamiento.
Argentina en el mapa de las nuevas amenazas químicas
El informe destacó que Argentina es, junto con Colombia y Chile, uno de los puntos clavesen América del Sur para la circulación de la denominada «cocaína rosa» o “tusi”. Un productoque rara vez contiene cocaína. En realidad, el compuesto suele mezclar ketamina, metanfetamina y mdma (éxtasis) y, en algunos casos, suma opioides sintéticos potentes como fentanilo o nitacenos.
Estas mezclas reflejan una nueva tendencia de uso polidrogas en Sudamérica, indica el documento. La combinación de compuestos aumenta la toxicidad y los riesgos para la salud, incluso en consumos recreativos o esporádicos.
“El mercado ilícito impuso las mezclas como respuesta a una sociedad que medicaliza su sufrimiento, en la cual el rendimiento es el eje existencial absoluto», resume De Rosa Alabaster.
“Undoc identifica a la Argentina y Chile (junto con Canadá) como las principales ubicaciones de laboratorios desmantelados de éxtasis (mdma) fuera de sus focos históricos tradicionales (Europa Occidental, Oceanía y el Sudeste Asiático) entre los años 2020 y 2024. Los datos de interdicción policial ratifican esta realidad, registrándose el decomiso de más de 125 kilogramos de sustancias tipo mdma en el último año”, señaló el defensor del Pueblo Adjunto de la provincia de Buenos Aires y responsable del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos bonaerense, Walter Martello.
Martello también advirtió sobre la popularidad creciente del “tusi” o “cocaína rosa” y detalló: “Este cóctel —surgido en Sudamérica y propagado velozmente a Europa— suele engañar por completo al consumidor joven al expenderse en entornos de ocio nocturno y fiestas electrónicas como si fuera cocaína de alta pureza, cuando en realidad contiene mezclas totalmente impredecibles y altamente letales de ketamina, MDMA, metanfetamina o adulterantes nocivos».
Mezclas adulteradas, nitazenos y urgencias difíciles de tratar
La ONU alertó sobre el avance de las drogas sintéticas porque el mercado ilegal se expande con rapidez, incorpora compuestos cada vez más potentes y favorece mezclas adulteradas y formas de consumo que elevan los riesgos sanitarios. El informe también advirtió sobre un desplazamiento desde opioides de origen vegetal hacia alternativas sintéticas como el fentanilo, los nitacenos y las orfinas.
La preocupación más inmediata está en las mezclas adulteradas que se venden con nombres engañosos y combinan estimulantes, depresores y alucinógenos. La llamada “agua de la felicidad”, detectada en Asia oriental y suroriental como un líquido con combinaciones de ketamina, metanfetamina, cafeína y benzodiazepinas.
Fuente: Infobae




