
Luis “Cosita” Romero visitó la redacción de elDIARIO para contar cómo sigue la cruzada en defensa del Paraná que comenzó hace más de 30 años cuando realizó una remada en 1996 desde Ituzaingó (Corrientes) hasta Paraná (Entre Ríos). En abril, realizaron la misma cruzada pero esta vez llegaron hasta Rosario (Santa Fe) con el objetivo de visibilizar aún más la necesidad de que los gobiernos provinciales y municipales posean políticas públicas de protección de los ríos.
“En esa época, sin celulares para comunicarnos fuimos recibidos en todas las localidades de la costa, nosotros partimos desde Ituzaingo, donde está la represa de Yaciretá Paraná, lo hicimos sin ningún tipo de apoyo logístico, pero con tanta cantidad de gente que a medida que fue avanzando fue haciéndose más importante. Solamente en Goya hablamos con un par de miles de personas y yendo a una facultad, a escuelas, a cooperativas, con el apoyo de una monja muy conocida, Marta Peloni, que nos hizo los contactos en Goya cuando ella estuvo allí”, recordó.
Luis Alberto “Cosita” Romero es entrerriano, baqueano del río, pescador, defensor socioambiental comprometido con los recursos hídricos e ictícola. Forma parte del Movimiento Cuidadores de la Casa Común en Paraná, Entre ríos. Realizó en 1996 la travesía a remo desde Ituzaingó hasta Paraná para dar a conocer de los peligros de construir represas en el tramo medio del río Paraná que Menem y Bush quería realizar, y que derivó en la Ley de Libertad de los Ríos en Entre ríos. Este año fue uno de los organizadores de la “Campaña Remar Contracorriente por el agua, la vida y la soberanía”, que unió a 190 organizaciones en defensa del río Paraná, en contra del proyecto de la hidrovía, remando en canoa desde Isla del Cerrito hasta Rosario en Santa Fe.
Mientras él con un grupo de personas remaron por el Paraná, los ambientalistas hablaban sobre esta travesía en las escuelas, en la calle y en todos los espacios de debate habilitados para contar lo que estaba pasando con el río y el peligro que suponía que otros países como Estados Unidos tomen posesión del agua.
“Lo que quiero resignificar es la importancia que tuvo esta primera remada porque terminó con un juez federal declarando incontitucional al proyecto de la represa del Paraná medio. Entonces los pescadores, los ambientalistas, los movimientos que trabajamos en ese momento pedimos al gobernador de ese momento que se trabaje para la concreción de una ley Antirrepresas en Entre Ríos que se aprobó un año después de esa remada. Sentamos un precedente en el mundo porque nunca un Estado provincial se levantó contra el Estado nacional y dejando una posición muy clara que garantizó la protección de los ríos Paraná y Uruguay”.
Remar Contracorriente
Hoy, la historia es otra y es otra la amenaza, tiene que ver con la privatización del río a través del proyecto de la Hidrovía Paraná con el cual pretenden la canalización del río, haciendo que el cause se adapte a los barcos y no al revés. “Eso no sucede en ningún lugar del mundo que se profundiza un río para permitir que los barcos entren más hacia dentro del continente”, define Romero.
En esta última remada se amplió el campo de visibilidad y debate a gremios, sindicatos, organizaciones sociales, representantes de municipios y legisladores. “Lo que no queremos es la privatización de nuestro río Paraná porque se pone en compromiso el futuro de toda esta región de nuestro país y un país no puede proyectarse ni puede programar nada si no tienen los recursos estratégicos, el agua es una de ellos”, analiza Romero.
Advierte que en un momento de crisis del agua en el mundo, los ingenieros de Estados Unidos pretenden gestionar el recurso más importante que tenemos los latinoamericanos que son nuestras cuencas acuíferas. “Eso nos lleva a nosotros a ponernos alerta y a exigir a las autoridades la necesidad de trabajar legislativamente para impedir esto”, afirmó.
Es por eso que en cada provincia que visitaron Corrientes, Formosa, Entre Ríos, Chaco, Santa Fe, han podido encontrarse con gobernantes y legisladores a quienes los comprometieron a generar proyectos legislativos para promover la protección de los ríos. En el caso de Chaco, con el apoyo de la Multisectorial Sindical, la Casa Común presentó un pedido de informes al gobierno provincial sobre la situación y qué piensa el Estado respecto de lo que pasa con nuestro río, así como también se presentó un escrito a la Defensoría del Pueblo para generar un espacio de trabajo en la provincia. Como resultado, hay una invitación de Diputados de la Nación, para exponer lo que está ocurriendo con los ríos argentinos.

Las cuencas de Latinoamérica
“Los ríos están siendo amenazados, estamos hablando de recursos elementales que tenemos como los cursos de agua que están siendo fuertemente presionados por intereses que tienen que ver con mineras, que tienen que ver con un aprovechamiento más integral, la privatización también de las cuencas, los represamientos en distintos ríos. Hay muchas comunidades que se han estado organizando porque están siendo expulsadas por el proyecto ya sea mineros o proyecto de producción agroindustrial donde se están quemando parte de la Amazonía. Estos son los temas que ponemos en discusión en Remar Contracorriente porque mientras nosotros estamos aquí, en otros lugares ya sea en Perú o sea en Bolivia o en Colombia se están llevando adelante manifestaciones de los pueblos contra proyectos, por ejemplo, de instalación de represas hidroeléctricas que es uno de los serios problemas que tiene América del Sur”, afirmó Romero en un intento de reflexionar acerca de lo que pasa con las cuencas hidrícas de Latinoamérica.
Recordó que todo el mundo mira a esta región de América Latina por sus cursos de agua, la capacidad de producción de alimentos para el resto del mundo, lo cual tiene un “alto costo ambiental” que tiene que ver con la desaparición de los bosques, la selva, los ríos. “Los territorios de alta productividad se van transformando para monocultivo y eso es una una gran preocupación en toda la región”, sostuvo.
Los probelmas comunes
Como puntos en común de su última remada, Romero indica que la intervención en el río Paraná con proyectos de dragado o la hidrovía impactan fuertemente en la vida de aquellas comunidades que dependen del recurso ya sea de la pesca o de la recolección de distintas especies que utilizan para carnadas que permiten un ingreso económico para una familia.
“Hay también actividades que tienen que ver con la producción de fibra, por ejemplo, la producción de paja, en zona de isla en la zona de Santa Fe ha escaseado porque el río no ha inundado el valle fluvial, entonces los pajonales no producen la calidad de paja que estaban produciendo anteriormente. Un material que se usa mucho para el techado de viviendas o cabañas en esa zona de Santa Fe”, ejemplifica.
En cuestión de fauna de los ríos, advierte que las lagunas de la cuenca se están secando ha causa de que han cambiado por completo los ciclos de lluvias, de crecimiento o inundación de los ríos. “Las lagunas funcionan de guardería de especies de peces, los primeros estadios los pasan ahí. Todo está conectado, el sistema de lluvias del Amazonas impacta en la Cuenta del Plata. Los gobiernos tienen que involucrarse y tomar medidas urgentes con leyes que protejan nuestros recursos. Si no hay una planificación, no vamos a crecer. Pero en realidad tenemos gobiernos que son funcionales a los intereses de quienes si tienen planificado qué hacer con los continentes que aún tenemos recursos naturales para explotar: quieren quitarnos la explotación de nuestros recursos”, analiza Romero.



