
“Si hay cascada que sea de medicamentos”, “Si nos quieren vaciar las salas lucharemos en las calles” y “La casta que no llega a fin de mes te atiende las 24 horas” fueron algunos de los mensajes en pancartas de manifestantes, tanto pacientes y familiares como trabajadores de la salud.
“Soy el remedio sin receta y Milei, mi enfermedad”, cantó una de las pancartas de la Marcha por la Salud, reversionando el hit de Fabiana Cantilo. El cartel lo sostenían quienes manifestaron desde la Alianza Argentina de Pacientes (ALAPA), una de las múltiples organizaciones que se sumó al reclamo contra el ajuste sobre el sector sanitario. Más de 60.000 personas participaron de la movilización, desde el Ministerio de Salud hasta Plaza de Mayo. Bajo un lema: “La salud no puede esperar”.

Trabajadores y trabajadoras de la salud, organizaciones sociales, asociaciones de pacientes, sindicatos, universidades, autoridades sanitarias provinciales y municipales, así como ciudadanos y ciudadanas de a pie, marcharon este miércoles para reclamar el cese del ajuste del Gobierno Nacional sobre el sistema sanitario argentino.
El documento leído a modo de cierre denunció que el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud de la Nación cayó un 40% respecto de 2023, mientras continúan los recortes sobre programas esenciales, vacunas, medicamentos, salud mental y discapacidad. También se advirtió que más de 742 mil personas perdieron su cobertura de obra social o prepaga y que los hospitales públicos atraviesan niveles de ocupación cercanos al 90%, incluso antes del invierno. Así lo advirtió el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, días atrás.
“Defendemos una concepción de la salud como derecho social y humano fundamental, no como privilegio ni mercancía”, señalaron las organizaciones convocantes, muchas de ellas integrantes del Foro por el Derecho a la Salud. Entre los motivos para marchar se incluyeron el aumento de enfermedades prevenibles, el crecimiento de las internaciones por patologías crónicas y el deterioro de indicadores sanitarios sensibles como la mortalidad infantil y materna. También movilizó el rechazo al desmantelamiento del Programa Remediar, el desfinanciamiento del PAMI, los recortes en vacunación, salud mental y discapacidad.
“Destruyen el sistema de salud público”
“Si hay cascada que sea de medicamentos”, “Si nos quieren vaciar las salas lucharemos en las calles” y “La casta que no llega a fin de mes te atiende las 24 horas” fueron algunos de los mensajes en pancartas de manifestantes, tanto pacientes y familiares como trabajadores de la salud.
“El Gobierno Nacional está destruyendo el sistema de salud público, de la seguridad social, está sacando los medicamentos, las vacunas, está bajando los sueldos en las residencias. Está destruyendo la salud de hoy y del futuro. El pueblo no va a entregar sus derechos”, remarcó Kreplak.




