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“Más del 90 por ciento del agua de pozo de La Tigra y Avía Terai no es apta para el consumo”

Arsénico en el agua y glifosato en el suelo

Una investigación que tiene como objetivo crear filtros para eliminar arsénico en el agua de consumo reveló datos alarmantes. De 40 muestras extraídas, el informe destaca que “se observa en general que las aguas de pozo son altamente salinas y que poseen un nivel peligroso de arsénico”, comentó Trinelli. Además, adelantó que se encontró glifosato en las zonas de Avia Terai y La Tigra.

La doctora en Química de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, Alcira Trinelli, compartió con elDIARIO de la Región los alarmantes resultados de una investigación que lleva adelante junto a un grupo de estudiantes en localidades del interior.

En el trabajo llevado adelante en Sáenz Peña, La Tigra, Avía Terai y parte de El Impenetrable, más precisamente en Fuerte Esperanza, El Sauzal y El Sauzalito, se encontraron con problemas en el abastecimiento y la calidad del agua que se destina para consumo.

La recorrida del grupo de investigación forma parte de un proyecto que tiene como eje estudiar la calidad de agua de consumo, las fuentes de agua disponibles y la desarrollar un filtro para abatimiento de arsénico, porque el abastecimiento como la contaminación es problemática común en las zonas mencionadas la contaminación natural de arsénico”.

En cuanto a los resultados, Trinelli detalló que “de las casi 40 muestras estudiadas durante los años 2017 y 2018 en dos muestreos realizados, encontramos que más del 90 por ciento del agua no es agua para el consumo. Eso significa que por arsénico o por presencia de bacterias o por algún otro tipo de parámetro fuera de norma, la cantidad no coincide con lo que está legislado en el Código Alimentario Argentino”.

 

DATOS ALARMANTES

Los datos extraídos de la investigación que lleva dos años forman parte de un muestreo alarmante. Trinelli explicó que “Lo que se observa en general es que las aguas de pozo son altamente salinas y que poseen un nivel peligroso de arsénico”. En este punto, aclaró que existen dos límites para la presencia de arsénico en el agua. “Uno de ellos, es el reglamentado por el Código Alimentario Argentino permite la presencia de diez partes por un billón y es el que recomienda la Organización Mundial de la Salud, y por otro lado está el límite que todavía mantienen las provincias que es el de 50 partes por billón (aunque esto fue modificado en 2007) por las prórrogas dadas a las empresas embotelladoras para que se ajusten al límite recomendado por la OMS en 2007, cosa que no sucede con la excusa de que aún no se ha terminado el estudio Epidemiología del Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico en la República Argentina, (HACRE), a cargo del Ministerio de Salud de la Nación”, indicó.

Pero, “incluso con ese límite más permisivo de 50, muchas de las muestras tenían presencia de 100 partes arsénico por billón, o sea se duplica la presencia de sustancias peligrosas”. Esta es una contaminación de origen natural que se puede mediante un proceso de osmosis inversa o algún otro tipo de filtrado eliminar la presencia de arsénico en el agua para consumo.

Para ello, el proyecto se enfoca en “el desarrollo de filtros rurales que se pueden utilizar casa por casa y para el consumo inmediato, aunque vale aclarar que en algunos lugares hay plantas de osmosis inversas, que se encuentran en funcionamiento, como es el caso de Fuerte Esperanza”, aseguró.

 

GLIFOSATO EN LA TIGRA Y AVIA TERAI

La otra problemática detectada en la zona de Avia Terai y La Tigra es que el agua además de tener arsénico y otras bacterias naturales, está contaminada por plaguicidas por las fumigaciones realizadas en las zonas. “Aunque aún no hicimos el análisis de un barrido de plaguicidas en las aguas porque no tenemos la infraestructura y los aparatos para hacerlo, pero nos llevamos muestras de suelos, para evaluar si tenían glifosato y lo encontramos en muchos lugares. Ese informe todavía no lo dimos a conocer, pero estamos próximos a publicarlo”, adelantó la investigadora.

Como parte de la recorrida, vale mencionar el aporte de la Red de Salud “Ramón Carrillo”, que no sólo acompaña este proceso de investigación y estudios, sino que viene advirtiendo sobre la peligrosidad y las consecuencias irreparables por el uso de agrotóxicos.

“La Red resolvió ser contraparte en el proyecto vistos los problemas de abastecimiento de agua potable en las localidades bajo investigación. Nosotros venimos recorriendo Avia Terai y La Tigra hace 10 años a partir de las denuncias por fumigaciones con agrotóxicos en los alrededores de la zona urbana, donde además observamos otras necesidades como la falta de suministro de agua potable segura, en calidad y cantidad suficiente para las familias”, agregó Alejandra Gómez de la Red “Ramón Carrillo”.

 

LLAMADO DE ATENCIÓN

En cuanto a las posibles conclusiones o alternativas de solución, la profesional comentó que “las aguas de aljibes, que es agua de lluvia almacenada es agua que desarrollan microorganismos de tratamiento sencillo, ya que se eliminan con lavandina o hervor. Es decir, no es apta, pero es fácil en convertirla en apta. Pero esto no es parte del panorama general”.

Por último, la investigadora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) expresó que es, al menos, “llamativo que, en el recorrido realizado, ya con los resultados expuestos, se naturalice la calidad del agua que se consume y la falta de abastecimiento e inversión a cargo del Estado. Se normalizó una situación que no debería pasar”, concluyó.

 

 

Cooperativa La Prensa

Cooperativa de Trabajo y Consumo Ltda La Prensa

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