
Ursula Sabarece, histórica activista del colectivo travesti trans, presidenta de la fundación Furia Travesti y exdirectora de Diversidad, Disidencia sexual e Identidad de Género, denunció públicamente la muerte de Yoselin, que calificó como un “transfemicidio social” por la cadena de negligencias estatales que padeció la joven antes de fallecer.

“Hoy, nos embarga un dolor inmenso y una furia irrefrenable. El reciente fallecimiento de nuestra compañera y hermana, una mujer trans de 27 años, en Puerto Vilelas – Chaco, no puede ni debe ser tratado como un hecho aislado”, manifestó.
“Su muerte es un transfemicidio social, la expresión más brutal de una cadena de violencias estructurales y de una desidia institucional que, día tras día, deshumaniza y condena a las personas trans en nuestra provincia. La vida de la compañera fue arrebatada por un sistema que le dio la espalda”, agregó.
Según pudo narrar Sabarece, la joven acudió al hospital de Vilelas con dolores en el pecho y dificultades para respirar. “Fue atendida, medicada y dada de alta. Una hora después, ya en su domicilio, se descompensó y murió”, señaló.

“Esto no es solo una «falta de información precisa», como reza el parte. Esto es la manifestación más cruel de una discriminación sistemática en el acceso a la salud, donde nuestras identidades de género siguen siendo un obstáculo para recibir una atención digna y profesional. ¿Cuántas veces más tendremos que denunciar que en los pasillos de nuestros hospitales se nos sigue tratando como «pocas cosas», negándonos la humanidad que nos corresponde?”, denunció la referente.
“Pero este transfemicidio social no es producto del azar. Es la consecuencia directa de una decisión política. Queremos señalar con nombre y apellido: la gestión del gobernador, Leandro Zdero, ha desmantelado y desfinanciado las políticas de género y diversidad sexual en nuestra provincia. No podemos ignorar que, desde la Subsecretaría de Género, bajo su administración, se han vaciado los recursos, se han debilitado los equipos y se ha abandonado el compromiso con la vida de las personas trans y disidentes”, remarcó Úrsula.

“¿Dónde están las políticas de salud inclusivas? ¿Dónde están los protocolos de atención con perspectiva de género que garanticen que un dolor en el pecho de una persona trans sea tomado con la misma seriedad que el de cualquier otra persona? La respuesta es clara: se han desdibujado, se han recortado, se han hecho invisibles, al igual que pretenden hacer con nuestras existencias” remarca la activista sobre el (des)trato estatal hacia las personas de la comunidad travesti trans», planteó Sabarece.
“La denuncia radicada por el padre de nuestra compañera en la comisaría de Puerto Vilelas es un grito de justicia que hacemos propio. Exigimos una investigación exhaustiva que no solo esclarezca las causas médicas de su muerte, sino que también determine la responsabilidad política e institucional por la falta de atención adecuada y por el desmantelamiento de las políticas que deberían haberla protegido.
El transodio mata, y el desfinanciamiento estatal es su cómplice. No descansaremos hasta que se haga justicia por nuestra compañera y por todas las vidas trans que el sistema invisibiliza y margina hasta la muerte. Demandamos al gobernador, Leandro Zdero, y a su gobierno que asuman la responsabilidad que les cabe por este transfemicidio social y que restituyan de manera urgente e integral las políticas públicas con perspectiva de género y diversidad sexual que nuestra población necesita para vivir dignamente», sentenció.




