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Nueva jornada de tensión y protestas en Francia

Los manifestantes ganaron las calles en las principales ciudades del país. El operativo de seguridad no tiene precedentes por la cantidad de efectivos movilizados.

Francia vive una nueva y crítica jornada de protestas en las calles que derivaron en un escenario de extrema tensión social. Los manifestantes tomaron las principales vías de comunicación en diversas urbes del país y transformaron el paisaje urbano en un foco de conflicto permanente que mantiene en vilo al gobierno.

La situación en las áreas metropolitanas escaló rápidamente durante las últimas horas, por lo que se registraron numerosos incidentes entre manifestantes y policías.

Por su parte, la quema de contenedores, el levantamiento de barricadas y la paralización del transporte público forman parte del paisaje en un día marcado por la fuerte desobediencia civil.

Gases lacrimógenos y detenciones

Los enfrentamientos directos en los cascos urbanos obligaron a las fuerzas de seguridad a actuar de manera contundente para intentar recuperar el control. La policía ha recurrido al uso masivo de gases lacrimógenos para dispersar a la multitud en los puntos más conflictivos, lo que provocó escenas de pánico entre transeúntes y comerciantes locales.

Como resultado de estos choques directos, las autoridades ya reportan decenas de detenciones en todo el territorio nacional bajo cargos de atentado a la autoridad y vandalismo.

Ante el inminente riesgo de saqueos, la gran mayoría de los locales comerciales y negocios de los centros urbanos cerraron sus puertas y blindaron sus vitrinas para resguardarse. En tanto, para hacer frente a esta masiva ola de indignación popular, el Ministerio del Interior ordenó un operativo de seguridad de dimensiones históricas.

70.000 policías en la calle

Al menos 70 mil policías forman parte de este despliegue integral en todo el país, patrullando de manera constante las zonas críticas y los accesos principales a las instituciones estatales. A este masivo contingente policial se han sumado, de forma excepcional, los efectivos militares pertenecientes al equipo antiterrorista Sentinelle.

Estos soldados de élite fueron movilizados estratégicamente para reforzar la vigilancia de puntos altamente sensibles en la coyuntura actual. El rol de este cuerpo militar está estrictamente delimitado al resguardo del orden civil e institucional preventivo.

Fuente: Página 12

Cooperativa La Prensa

Cooperativa de Trabajo y Consumo Ltda La Prensa

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