Derechos Humanos

Otra niña indígena dio a luz en condiciones precarias

 

En menos de tres meses, el Centro Mandela dio a conocer a la tercera niña menor de 15 años embarazada y en graves situación de vulnerabilidad. Mientras Chaco sigue liderando a nivel nacional en embarazo adolescente, se incrementan las historias de falta de acceso a derechos basicas como vivienda, vida, salud y educación.

 

 

Otra niña de 14 años dio a luz en El Sauzalito. El Centro Mandela de derechos humanos realizó un nuevo informe para explicar las condiciones y contextos en los que esta realidad se hace cada más frecuente o visible.

En informes del Unicef sobre embarazo adolescente en Argentina, Chaco estuvo encabezando entre las tres provincias de mayor riesgo en los últimos tres años. Además, justamente con el dato de que 4,4 por cada 1.000 chaqueñas de esas edades tuvieron un hijo en 2016 entre los 10 y 14 años, mientras que 55,9 de cada entre los 15 y 19. Por lo que implicaría que lo que cambia es la visibilidad de las historias de vulnerabilidad de estas niñas y no la frecuencia a las que son sometidas a distintos grados de abuso sexual.

La nena M. A., de 14 años, vive en la zona de El Impenetrable. Como este centro ya contó en otros informes, su historia radica en convivencias y parejas forzadas conformadas por jóvenes y niñas indígenas de hasta 11 años en relaciones con adultos y que comunes y conocidos en las comunidades. También, se registraron casos de típicos abusos sexuales.

La niña M. A. fue abandonada por su padre y su madre la “entregó” a un criollo adulto de 59 años, quien la llevó al paraje Lagunita, ubicado en la provincia de Formosa, al otro lado del río Teuco-Bermejo. La menor q quedó embarazada y en diciembre tuvo un varón después 35 semanas de gestación. Este hombre adulto es el padre del bebé, según las referencias hospitalarias, tanto de El Sauzalito como de Castelli.

  1. A. es de raíz indígena, su abuela materna es wichí y su abuelo es criollo. “Su mamá, que ya es mestiza, está separada del padre criollo de la niña y tiene una nueva pareja. Las pocas referencias que existen indican que la madre y su concubino serían alcohólicos, sin tratamientos. M. A. conoce a su padre pero no quiere vivir con él. Guarda silencio sobre el tema, según fuentes hospitalarias”, relataron desde el Centro Mandela.

Como el resto de las historias de niñas embarazadas, esta joven llegó al hospital de El Sauzalito cursando un avanzado embarazo, sin controles prenatales del tercer y sexto mes. No contaba con ningún estudio complementario ni examen clínico. Ingresó por la guardia y a último momento, aunque antes del parto fue trasladada al hospital de Castelli porque cursaba un embarazo de alto riesgo tomándose en cuenta su edad y contextura física. En ese nosocomio no fue aceptada su internación que es el de mayor complejidad y el de referencia regional para todo el territorio de El Impenetrable. Los motivos de la negativa se desconocen.

El informe denuncia “la deshumanización del hospital de Castelli” al devolver a la niña al hospital de El Sauzalito. El nacimiento se produjo el 26 de diciembre con complicaciones, según manifestó uno de los profesionales que intervinieron. Durante esos días, la temperatura promedio varió entre 38 y 39 grados, con una sensación térmica de alta potencialidad.

“Sin embargo, M. A. fue derivada dos veces al hospital de Castelli, en ambulancias muy precarias, que no tienen aire acondicionado en la caja de carga. No obstante, a esta paciente de alto riesgo le hicieron recorrer 1.120 kilómetros por picadas arenosas, difíciles de ser transitadas, con unidades modernas que fácilmente se rompen, a cargo de choferes que no fueron suficientemente capacitados”, enumeraron.

 

ABANDONOS

El caso fue institucionalizado a través de la presentación de una denuncia ante la Policía de Sauzalito, que probablemente sería enviada como actuación preventiva al Juzgado Multifueros de Nueva Pompeya. “Aunque en realidad debe girar las actuaciones al Juzgado de Instrucción de Las Lomitas, Formosa, en virtud de que la convivencia entre M. A. y el hombre de 59 años desde 2015 y el abuso se desarrolló en esa provincia”, destacó el Centro. “Tal vez anticipándose a la cuestión judicial que se avecina, este criollo haya decidido no acompañar a la nena a la atención sanitaria y el parto”, agregaron. Una tía materna estuvo al lado de la niña.

Tras la atención de Salud provincial se dio intervención a la Justicia. El sistema penal también tendrá que investigar la entrega que habría efectuado la madre de M. A. hace tres años a este adulto.

En 2018, se empezó a hablar públicamente de estas situaciones de vulnerabilidad tras la muerte de una joven qom oriunda también de El Sauzal de 13 años que murió luego de dar a luz en el hospital Perrando por una falla multiorgánica. El bebé falleció antes que la madre. Un mes después, en diciembre se conoció de otra niña, de rigen wichí, de 11 años cursaba un embarazo sin atención médica previa en Miraflores.

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