Suplemento

Periodismo en tiempos de “influencers”

Transitamos una era donde el esfuerzo, la dedicación y la impronta son reemplazados-casi abruptamente- por la inmediatez. Esto ha afectado a todos los ámbitos, pero al informativo más que a cualquier otro. Es por eso que hoy en la búsqueda de la repercusión, los “instagramers” han sido llamados a entrar a escena.

Desde el vamos, cabe aclarar que estas líneas distan de confrontar con este nuevo grupo de jóvenes que utilizan las redes sociales, principalmente para entretener o publicitar, entre otras cosas. Pero lo que sí señalo es la cierta liviandad para tratar la información.

Se entiende que los grandes medios los busquen para conseguir, no solo atraer al público joven, sino también para masificar el producto, sin embargo el reemplazar a periodistas por este tipo de actores, trae consecuencias que los empresarios de la comunicación están ignorando o restándole la importancia necesaria.

Personalmente, no creo que recurrir a los influencers sea algo malo, ni tampoco considero sana la postura de verlos como “enemigos”. Es más, mi postura invita a los periodistas a que defendamos y revaloricemos el concepto de periodismo con cuestiones básicas, e incluso utilicemos esta comparativa para volver un poco a las bases.

Sé que no es una tarea sencilla la que propongo. Salir nuevamente a las calles durante todo el día es visto casi como una pérdida de tiempo en lo que refiere a las noticias digitales, pero no debemos olvidar que el periodismo no termina en la web. Con esto no quiero decir que disponer de mucho material sea inútil, para nada, pero sé que existe la forma de que éste recurso sea una herramienta más y que el trabajo del periodista no termine cayendo en un facilismo que sería lapidario.

Es necesario hacer hincapié en que el trabajo periodístico no es solo publicar información. Se investiga, se chequea, se analiza, se va a la fuente e incluso en algunos casos- si el tema lo permite- hasta se le da colorido, es por eso que no cualquiera puede abordar esta labor. Y por todas estas cuestiones es que insisto en defender el rol del periodista, lo cual no significa tildarlo de mejor frente a estos nuevos comunicadores, pero sí que lo noticioso debe ser manejado de cierta forma, la cual sigue el lineamiento de una estructura ya establecida.

Un llamado de atención que sí reparo en los nuevos comunicadores es la liviandad con el abordaje de ciertos temas, ya que hay cuestiones que ameritan mucha seriedad y preparación tanto para evitar el ridículo como también el pecado máximo, la desinformación. Esto se observa en muchos espacios, donde se les permite a las nuevas estrellas de la web, expresarse casi sin tapujos, pero al no haber una preparación, el contenido termina siendo como un gran huevo de pascuas (muy bonito y arreglado por fuera, pero hueco de contenido).

Pese a todo, no veo de mala manera una “convivencia” entre viejos y nuevos comunicadores. De hecho me parece que sería interesante lograr un equilibrio entre ambas partes, con el mejor aporte de cada lado para conformar un gran producto que no solo guste, sino que también tenga utilidad. El motivo por el que veo posible esta relación es porque, a mi consideración, el periodista debe saber manejarse con el anonimato o al menos con una postura de bajo perfil, recordando siempre que es un canal entre la información y el público y no el protagonista del hecho. Es aquí donde el rol del influencer pasaría a tomar peso en la ecuación, aprovechando al máximo su capacidad para desenvolverse entre los flashes y lograr así la notoriedad que se desea.

No creo pecar de optimista, incluso apuesto a que en algunos años-en caso de que los paladines de las selfies sigan presentes- los grandes medios apostarán por la combinación de “la vieja y la nueva escuela” informativa. El periodismo podrá no ser considerada como la profesión más valorada, la más brillante o la más remunerada, pero sigue siendo aún hoy día, “el mejor oficio del mundo”, como una vez definió el gran Gabriel García Márquez.

 

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar