
La jueza federal Zunilda Niremperger dictó el martes el procesamiento del exteniente coronel del Ejército Aldo Martínez Segon, del excomisario José Francisco Rodríguez Valiente y del exsargento Gabino Mánader (ambos de la Policía de Chaco). La medida se dictó por los delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos y la desaparición forzada de los militantes políticos Raúl María Caire, Hegilberto Ricardo Nadalich y Raúl Antonio Méndez.
El fallo incluye también como víctimas a la familia de Caire —su esposa, Luisa Rodríguez, y sus dos hijos, de 2 años y 10 meses— y reconstruye cómo los querellantes estuvieron alojados clandestinamente en la Brigada de Investigaciones y en la Jefatura de Policía de Resistencia. Asimismo, la magistrada dictó el sobreseimiento del exteniente del Ejército Luis Alberto Patetta, al no hallarse elementos suficientes para vincularlo a la privación de la libertad de Caire.
La reconstrucción judicial de los hechos se sustentó en testimonios de familiares y exdetenidos políticos, reconocimientos fotográficos, actuaciones judiciales, notas periodísticas de la época, legajos de la Conadep e investigaciones históricas.

Los hechos probados
El caso de la familia Caire: La resolución dio por probado que Raúl María Caire fue secuestrado junto a su familia el 2 de noviembre de 1976 por fuerzas conjuntas del Ejército y la Policía. Caire fue alojado en el primer piso de la Jefatura de Policía, donde fue torturado. En tanto, su esposa y sus dos hijos pequeños permanecieron secuestrados en la Brigada de Investigaciones en condiciones infrahumanas, privados de alimentación, higiene y vestimenta adecuada.
Raúl Antonio Méndez: fue detenido el 6 de noviembre de 1976 y trasladado a la Brigada de Investigaciones de Resistencia. Allí sufrió tormentos y fue visto por última vez con vida en grave estado de salud.
Hegilberto Ricardo Nadalich resultó detenido el 7 de noviembre y llevado a la misma dependencia policial, donde permaneció alojado en el sótano y padeció torturas a manos de un grupo de agentes. Desde entonces permanece desaparecido.
Quiénes eran las víctimas
Raúl María Caire estudió Filosofía en el Instituto del Profesorado de Concordia, trabajaba como empleado bancario, dirigió la Asociación Bancaria y militaba en la Juventud Peronista. Tras recibir amenazas de la Triple A en 1975 debió abandonar la ciudad.
Raúl Antonio Méndez participó en las Ligas Agrarias de Corrientes, ejerció como docente en la zona rural de Santa Lucía y estudiaba Medicina en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), donde militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP).
Hegilberto Ricardo Nadalich fue referente del Movimiento Rural Católico en las diócesis de Reconquista y Formosa e integró el Movimiento Internacional de la Juventud Agraria y Rural Católica. Tras desempeñarse en el movimiento campesino en Tucumán y Salta, la persecución política lo llevó a afincarse en Corrientes.




