
Las disidencias y mujeres de se manifestaron pacíficamente en la II Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista, en contra de la violencia planificada y ejecutada por el gobierno de Javier Milei.
La protesta tuvo como eje el rechazo al ajuste económico del gobierno nacional, la reforma laboral impulsada por el presidente Milei y las políticas que profundizan la desigualdad, el racismo y la exclusión social.










