
La filial Resistencia del Banco Credicoop Cooperativo realizó un encuentro con agentes de la economía social, emprendimientos y pymes locales para compartir las formas de formación dirigencial dentro del esquema cooperativo del banco.
Bajo la concepción de “un banco distinto”, más humano, más accesible, más territorial, la presidenta de la Comisión de Asociados, Gladis Britos, dijo: “Nosotros desconocemos la palabra cliente”. Esto marca ese modelo distinto de negocio, que no deja de ser productivo, efectivo y exitoso, pero también con la certeza de que “el banco pertenece a los socios”.
El cooperativismo llevado a las finanzas arroja conceptos importantes como el de la Rentabilidad Mínima Necesaria. “Las ganancias deben ser para los socios y la comunidad”, esa es la base, darle al sector financiero, que en el sistema capitalista actual es cruel, individualista y especulativo, un enfoque social y comunitario que, como destacó la comisión y la gerencia ya se sabe que es posible.
Credicoop tiene sus raíces en las Cajas de Crédito que José Alfredo Martínez de Hoz como ministro de Economía de la última dictadura militar argentina quiso eliminar con la ley de entidades financieras nacional. Sin embargo, en 1979, con la unión de 44 cajas cooperativas se creó el banco solidario. Esto hasta el día se mantiene como la posición política del banco cuyo objetivo “no es ganar dinero, sino resolver las necesidades de la comunidad”, explica la gerencia en Chaco, a cargo de la contadora Lilian Rojas.
Entre sus hitos está darle un marco legal y administrativo de transparencia al sistema financiero del Banco Central de la República Argentina, con tasas preferenciales para las pymes. Durante el denominado “corralito” en las crisis de 2001 del gobierno de la Alianza, fue el único banco “que dejó abiertas sus puertas y garantizó que el dinero era de la gente”, comentaron. De la misma manera, en la actualidad han acompañado con tasas bajas de créditos la reconstrucción social de zonas luego de alguna tragedia ambiental, tal es el caso de la reciente inundación en Bahía Blanca.
Esto se suma a una mirada estratégica que hace que Credicoop esté entre los cinco primeros bancos de capitales argentinos más importantes: “Hace competencia con los demás bancos”, por un lado, y además “hay un mercado al que no apuntan y es a quienes recién empiezan”. Por eso el enfoque humano de desarrollo, la apuesta a las pequeñas y medianas empresas –donde también se incluye a cooperativas y emprendimientos-. Sumando una visión de la publicidad que apuesta al “boca en boca” de sus socios para la transmisión de confiabilidad y arraigo, sin necesidad de grandes campañas o mensajes engañosos. Que apuesta además en sus obras edilicias y administrativas al trabajo local.
Formarse para formar otro mundo posible
A un modelo financiero distinto se debe sumar un modelo de gestión democrático, participativo y federal. El organigrama del banco permite la representación en comisiones zonales abocadas a la administración, las gerencias para lo comercial y con una participación preferencial de las secretarías educativas, sabiendo que la formación es el camino largo pero seguro de continuar con este proyecto.
“Que el cooperativismo no sea la rueda de auxilio del capitalismo, sino que se sepa que es sustentable”, afirmó Rojas. Por eso la invitación es a “ser socios y dirigentes, con el fin de crecer” en conjunto y comunidad. La meta de este año es llegar a 44 dirigentes, es decir, duplicar la representatividad dentro de la entidad coperativa.
Pensar que la gestión de la economía de la vida desde los lazos solidarios es “una forma distinta de generar una redistribución del ingreso” frente a un sistema financiero que, cada vez más, se “concentra y fija méritos”.



