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Una cartografía política de los géneros,la memoria y la precarización en disputa

elDIARIO de la Región entrevistó a la curadora de la muestra Para Todes, Tode, Kekena Corvalán. Habló de cómo generar trasformaciones en un contexto de vaciamiento en políticas sobre estos temas, de privilegios y de la representatividad del arte ante las luchas contemporáneas.

La muestra Para Todes, Tode se expone en el Centro Cultural “Haroldo Conti” desde marzo. La exposición reúne 150 a artistas de todo el país. Desde su inauguración, se han causado vuelos antiderechos que van desde el mismo origen de la muestra en el marco del plan de lucha del equipo trabajador del centro cultural, que funciona en la ex Esma, uno de los centros de detención clandestino más reconocidos en la última dictadura cívico-militar. Pero, también por el contenido marcadamente transfeminista de artistas y obras.

La obra Maria Feminista fue de las que más perturbó a la moral conservadora. Se dice, entre pasillos, que funcionarios del espacio llegando hasta el propio secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, y la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, hablaron personalmente para que esas obras, casi todas las que hablaban del aborto legal, se “bajen de la muestra”. Lo cierto es que al día siguiente de la inauguración de la muestra, la Secretaría (de la que depende por organigrama el centro cultural) emitió un comunicado desprendiéndose de la organización e incluso marcando una postura en contra de la misma.

La reconocida curadora Kekena Corvalán fue la encargada de la curaduría de esta colosal muestra del arte contemporáneo nacional y federal. elDIARIO de la Región dialogó con ella.

Para diciembre, la convocaron en este proyecto, enero y febrero se trabajó de forma continua para la inauguración el mes pasado. Sería la primera muestra de artes visuales del espacio. Los ejes que se eligieron fueron Géneros y Memoria “y había un particular interés en ciertos temas, por ejemplo, en repensar cómo se articulaba el tema de memorias, géneros y dictaduras”, relata Kekena. También, en pensar esa articulación en el presente de estas luchas, “con especial énfasis en la marea verde, en la cuarta ola feminista y en cómo las pibas estaban tomando el tema”. Un tercer punto fue la amplitud en la cuestión de género. “Por eso, a mí se me ocurrió como eje curatorial de todas las identidades en fluctuación, por eso se anuncia como encuentro de artistas, artivistas, militantes, educadoras, comunicadoras en relación al tema, siendo las convocadas artistas mujeres, lesbianas, trans, travestis y no binaries”, explica.

Kekena manifestó que a partir de nombrar de esa manera ya se rompía el tema de género “haciendo estallar esto de ‘artistas mujeres’”. “¿Qué esconde la palabra ‘mujeres’?”, se pregunta, “porque si yo digo mujeres, hay muchas identidades que se invisibilizan”.

La artista y militante indicó: “Yo me digo a mi misma mujer, y creo que todavía hay mucho por hacer y reflexionar como mujer, como curadora mujer”, pero agrega: “Si sólo dice así, invisibiliza que detrás de ese género “bio (cis) mujer, existe mi condición sexual de lesbiana que también es una identidad muy fuerte mía. Entonces, había que desglosar las palabra lesbiana, había que desglosar lo trans, y a las que no querían ninguna identidad que eran las no binarias”, agrega. “Esto hizo explotar por el aire el concepto de ‘artista mujer’, por el cual venimos luchando hace rato y lo conectó con el tema de memoria”, sigue y remarca que todas las obras están atravesadas por expresiones que trabajan el tema memoria.

El segundo eje que preocupó y ocupa es el tema federal. Se garantizó desde el mismo número: de 162 artistas, sólo 70 son de CABA. “Para mí, era impensable activar cualquier cosa que no tuviera en cuenta que tenían que estar todas, con sus distintas formas de pensar el género: mujeres más tradicionales, por ejemplo”, expresó. Según relata muchas de ellas, cuando se planteó romper y visibilizar todo lo que esta palabra podía contener, “enumerarlo, desagregarlo”, empezaron a pedir bibliografía al respecto. Comenzó a circular entre ellas libros y nombres claves como “Teoría King Kong (Virgine Despentes) hasta Paul Preciado, Judith Butler y Monique Wittig. Empezó a circular un proceso de investigación entre estas mujeres, de estes artistas”.

Luego de la cuestión de géneros y la geográfica, como una ruptura de la primacía de Buenos Aires decidiendo qué es arte contemporáneo haciendo “una curaduría que cartografiara todo el país”, venía el último eje: la clase. “Al ser convocado por los trabajadores al margen de los funcionarios también me provocó la necesidad de pensar la cuestión de clase”, apuntó y lo describió con una histórica canción de protesta: “Unidad de los trabajadores, de las trabajadoras, de les trabajadores, se dice, y al que no le gusta, se jode”.

 

PRESUPUESTO

La muestra fue sin presupuesto oficial, así que trabajaron con lo básico, a bajo costo y otras cuestiones “fueron bancadas por les propios artistas”, explica. Como el Conti está actualmente desfinanciado, “sentimos que no podíamos victimizarnos”, contó. Relató que hay “una política cultura, de derechos humanos y de género que busca no solventar más esos temas, que es claramente reaccionaria y de derecha”. Los derechos reproductivos y de salud de las mujeres, mucho menos la salud de las lesbianas y las trans, lo mismo con la memoria como interpelación, y la cultura.

“Por eso, dijimos vamos a hacerlo igual y se hicieron colectivamente muchas movidas en distintos lugares del país para poder financiar esto. Hubo un gran debate sobre la gestión, la autogestión, el financiamiento y la política del deseo”.

 

CENSURA

Kekena confirmó que existen en contra de Para Todes, Tode al menos denuncias en el Inadi, denuncias policiales, cartas documentos, y “la Secretaría empezó a tomar medidas de censura”. “Yo tengo varios aprietes”, dice y cuenta que se le pidió desde un primer momento que sacara la escultura de la virgen (obra Maria Feminista), a lo que se opuso.

La última medida fue la semana pasada, cuando se pidió que sacaran el nombre y foto de Kekena Corvalán de toda actividad educativa del centro cultural: recorrido por sala, visita guida, “para calmar a estos sectores reaccionarios de la iglesia y hacer parecer que no pasaba nada”, destacó.

 

ÉTICA DEL

DESEO

Desde el primer atisbo de censura, Kekena contó: “Expliqué que no soy censora, sino curadora y las curadoras ponemos obras, nunca las sacamos. Ni proscribimos, ni prohibimos, ni atentamos contra la libertad creativa, no nos ponemos de espalda a los reclamos que la sociedad quiere. Yo creo que esa es la ética curatorial, tener la capacidad de crear recorridos, relatos y narrativas que escuchen lo que las comunidades piden, que se conviertan en una forma para hacer circular a nivel visual y espacial a la gente. Eso es la curaduría: hacer circular gente por determinado espacio en relación a sus propios deseos”.

 

EL FUTURO

ES HOY

Sobre Para Todes, Tode, Kekena remarca a este medio: “Esto cambió profundamente la relación de las artes visuales, ya nadie puede hacerse el desentendido con las cuestiones de género, de representatividad de las muestras”. “Pateó el tablero”, dice y por eso hay gente amándola y odiándola. Explicó que se tomó la habilitación de ser un poco reduccionista al decir: “En los efectos políticos, es una cuestión de privilegios cuando abrimos lo de ‘artistas mujeres’ a otras identidades en conflicto, yo estoy perdiendo mis privilegios al cuestionar ese lugar de mujer blanca, académica, clase media, porteña. Cuando planteo la cuestión geográfica y de trabajadora, también. Con esta movida, estoy perdiendo privilegios porque hay mucha gente que va a dejar de llamarme”. Los privilegios en caída, otra cuestión clave para entender esta muestra que estará hasta mayo en el Haroldo Conti.

 

SEPTIEMBRE

El 7 de este mes, Kekena Corvalán junto a otro equipo inaugurará otra muestra en el espacio Soler. Dice que casos de persecución hay muchos, ante la pregunta si esta fue su primera experiencia. Pero la de septiembre recopilará todos los casos de censura durante la gestión macrista.

En 2017, a un grupo de esculturas las censuraron porque representaban a Santiago Maldonado. Las Madres de Plaza de Mayo, el gatillo fácil, los asesinatos de travestis y trans, también son temas de “mucha censura”, concluyó.

 

 

Cooperativa La Prensa

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