
Nancy Godoy tiene 52 años y es directora suplente de la Escuela Rural Nº 626, en el paraje El Malezal, departamento correntino de Esquina. El 7 de octubre por la noche le escribió a uno de sus hijos para avisarle que estaba bien y fue último que se supo de ella.
El fiscal Javier Mosquera, de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC) de Esquina, confirmó que la docente llegó a la escuela. El sábado se allanó la vivienda de una persona que había dado una versión sobre lo que le habría pasado. Ese relato no pudo comprobarse y los elementos secuestrados están en peritaje. Mientras tanto, la policía la busca en la zona con drones, perros y caballos.
La escuela está en la Cuarta Sección Malvinas, una zona rural de Esquina. Para llegar hay que atravesar caminos de tierra, bañados y sectores que, según explicó Adán, hijo de la docente, en determinadas condiciones solo pueden recorrerse a caballo.
El viaje se hace por tramos. Según el cálculo de Alejandra Obertello, nuera de Godoy, son una hora y media hasta la estancia, otra hora y media hasta el último puesto y dos horas más hasta la escuela: unas cinco horas en total.
El fiscal describió un esquema similar: la docente cruzaba un campo privado acompañada por su dueña y desde allí seguía a caballo junto a otra persona de la zona de la escuela. Según el fiscal, ese último tramo le llevaba casi dos horas, a las que había que sumar el trayecto hasta la estancia.
Mosquera replicó el recorrido para reconstruir los pasos de la maestra. Fue a caballo, cruzando bañados y malezales con agua de hasta un metro y medio, por un territorio que definió como “inhóspito y hostil”.
Considerando la distancia y el difícil acceso, Godoy no viajaba todos los días, sino que se quedaba en la escuela durante la semana y regresaba después a su casa. Para los traslados contaba con la ayuda de personas de la zona, entre ellas Lourdes, la encargada de una estancia que, según la familia, solía colaborar con ella.
El primer trayecto
Godoy salió de su casa el 6 de octubre cerca de las 6 de la mañana rumbo a la escuela. Que llegó está confirmado: fue vista allí y le había pedido prestado un cargador de celular a la mujer que la traslada a caballo desde la estancia, que días después lo recuperó.
El 7 por la noche, le mandó a uno de sus hijos el mensaje en el que le decía que estaba bien. Él le respondió alrededor de una hora después, pero el mensaje ya no le llegó.
En un primer momento, la familia no se alarmó. En el paraje suele no haber señal telefónica y las lluvias habían complicado los caminos, así que pensaron que se había quedado en la escuela sin poder salir. Según el fiscal, el viernes de esa semana hubo mal tiempo, por lo que podría no haber hecho el trayecto de siempre.
Personas de la zona fueron hasta la escuela en dos oportunidades. La primera vez vieron las luces encendidas y creyeron que estaba adentro. La segunda, golpearon y nadie respondió. “Le pidió que rompiera la ventana y me hizo un video: Nancy no estaba”, relató la nuera al canal TN. Adentro, contó, todo estaba ordenado y había quedado un termo que la docente solía llevar consigo.
El 15 de octubre, uno de sus hijos hizo la denuncia. Esa misma noche, familiares acompañaron a la policía hasta la escuela para empezar a reconstruir lo ocurrido.
La investigación
La persona cuya vivienda se allanó había contado qué le habría ocurrido a la docente. Ese relato se intentó corroborar en la escuela, pero no se pudo comprobar nada de lo que había dicho.
En el allanamiento, el 17 por la mañana, no aparecieron pertenencias de la maestra. Sí se secuestraron cuatro cuchillos, una camisa y un pantalón de campo con manchas que todavía no fueron identificadas. El Instituto Médico Forense deberá determinar si se trata de sangre humana y, en ese caso, establecer grupo y factor para una eventual prueba de ADN.
El 16, dos personas habían sido demoradas por razones de seguridad pública y recuperaron la libertad al día siguiente. La policía aclaró que no estuvieron detenidas. En la causa también se entrevistó a testigos y peones de la zona y se analizaron registros de cámaras de seguridad.
En los últimos días se difundió que vecinos habían encontrado la escuela desordenada y con elementos quemados. La policía lo desmintió: el video que circuló como prueba era antiguo y lo había grabado la propia docente. “No había un desorden que llame la atención”, confirmó el fiscal.
Sus allegados descartan que se haya perdido. “Es imposible que Nancy se haya perdido por el agua. Ella es una persona de campo”, sostuvo la nuera Obertello. También planteó que podrían haberla engañado diciéndole que Lourdes –la mujer que solía acompañarla- la estaba esperando.
Esa posibilidad es una sospecha de la familia y no fue confirmada como hipótesis oficial de la investigación.
El operativo de búsqueda
El despliegue en El Malezal cuenta con 90 efectivos, 16 móviles, 15 caballos, cuatro drones y tres perros especializados, que recorren monte, pastizales y caminos rurales. Lo supervisan en el terreno el ministro de Seguridad de Corrientes, Adán Gaya, y el jefe de la Policía provincial, Miguel Ángel Leguizamón.
Quien tenga información sobre el paradero de Nancy Estela Godoy puede comunicarse al 911, al 101 o con la dependencia policial más cercana.
Fuente: El Destape




