La Sociedad

Violento intento de robo en el Cisma de Barranqueras

El personal de la institución dialogó con elDiario de la Región y detallaron cómo fue el intento de hurto en el que se registraron importantes destrozos en todo el edificio. Se estima que varios serían los implicados, aunque hasta el cierre de esta edición no había detenidos.

El Centro Integral de Salud Mental y Adicciones (Cisma) “Don Orione”-ubicado en la calle Pasteur 4615 de Barranqueras- volvió a sufrir un hecho de inseguridad durante la madrugada de ayer.

Según relató Mariana Maidana, encargada de la institución, a este matutino, el hecho sucedió cerca de las 6, dado que “cuando se abrió la inscripción, el portón de ingreso se encontraba abierto y una pudimos ver que los perpetradores rompieron de forma violenta con los matafuegos del centro las puertas (las cuales son de algarrobo del consultorio de Dirección, de la enfermería y de la cocina. En esta rompieron toda la mesada”.

Maidana explicó que el escenario con el que se encontraron fue de múltiples destrozos e incluso la sensación de que los responsables fueron sorprendidos por la Policía, dado que tenían todo preparado para llevarse varios elementos de valor. “Lograron ingresar a los distintos sectores del centro y juntaron varias cosas. En el Sum, que está entre las habitaciones más alejadas, se encontró unos bolsos donde habían metido una cafetera, ropa, varios alimentos, dado que en la institución se da de comer a los pacientes”, detalló Maidana y añadió: “Se estaban por llevar dos guitarras que son parte del taller de música, también prepararon para llevarse un televisor, el microondas y la computadora”. La encargada agradeció la intervención de los vecinos de la zona, dado que fueron ellos quienes al escuchar ruidos llamaron al 911.

La encargada enfatizó que las autoridades del Ministerio de Salud se pusieron en contacto, pero hasta el momento no hay soluciones a corto plazo. “Ahora, veremos cómo solventamos los gastos de los destrozos, debemos reponer cuatro puertas, el vidrio de dos ventanas y varias cosas más”, lamentó.

ROBO FRUSTRADO

La enfermera y encargada del Cisma dijo que en el primer relevamiento del lugar parecía no faltar ningún elemento de valor. Pese al desorden, a simple vista estimó que no se llevaron nada muy valioso. “Lo que duelen son los destrozos, porque han destruido cuatro puertas, porque cuando vinieron las personas de arquitectura hospitalaria como para evaluar nos dijeron que se debían reemplazar porque estaban muy dañadas. Incluso arrancaron el sistema de seguridad para evitar que suene la alarma”, dijo y completó: “También, hay vidrios rotos y esto es lo que genera mayor incomodidad porque ha sido muy violenta la forma en que se ha llevado el intento de robo”.

Además, aclaro que pese que no se llevaron nada, los daños efectuados son muchos y esto involucra mucho gasto, “es dinero que no tenemos”, remarcó.

ANTECEDENTES

No es la primera vez que el Cisma se sufre un hecho de inseguridad. “A fines de 2017, ingresaron y tuvimos un robo muy grande. En esa oportunidad nos robaron dos proyectores, dos computadoras de escritorio, una impresora, muchos instrumentos musicales (algunos eran prestados), también arrojaron a una galería cercana una gran cantidad de productos de limpieza (papel higiénico, servilletas de papel, detergentes)” detalló Maidana, naturalizando una difícil y constante situación de inseguridad, y añadió: “A partir de eso, tuvimos que rever las cuestiones de seguridad como volver a poner rejas en ciertos sectores. Después han ingresado otras veces, el año pasado nos robaron los cinco matafuegos con los que contamos en la institución, pero fueron devueltos y luego cada tanto, han ingresado, pero más como actos vandálicos”

CENTRO INTEGRAL

El Cisma cuenta con 20 profesionales de la salud mental (médicos, psicólogos, psiquiatras y enfermeros) hay cinco profesores del área de educación. “Hay un dispositivo puntual que corresponde en un hospital de día donde van 25 personas de lunes a viernes para realizar sus actividades de taller, también tenemos el grupo que trabaja con la problemática de consumo y todo lo que es la atención ambulatoria en conjunto al programa comunitario trabaja con algunas instituciones del barrio”, dijo la encargada.

“Son muchas las personas que asisten, porque además estamos abocados al área del gran Resistencia, entonces tenemos usuarios que vienen de Vilelas, de Barranqueras, Fontana y de la ciudad capital. Este es un espacio que nos sirve a todos, porque si bien es el centro de salud mental, también atendemos adicciones u otras problemáticas que pueden surgir en la comunidad y es por esto que los vecinos se solidarizan con nosotros”, pormenorizó Maidana.

Cooperativa La Prensa

Cooperativa de Trabajo y Consumo Ltda La Prensa

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