Suplemento

Sobre los inicios de un periodismo con perspectiva de género

La bibliografía sobre perspectiva de género y las autoras específicas del campo de la comunicación, así como de otras ramas sociales interrelacionadas creció exponencialmente en la última década. Sin embargo, hay textos claves que marcaron los inicios de la práctica profesional de las periodistas que se vieron interpeladas por los cada vez más evidentes sesgos que deja la desigualdad de géneros en los procesos discursivos y de comunicación. Esta es una breve reseña, un puntapié inicial que se sigue construyendo en la labor diaria de cualquier espacio periodístico marcado por el objetivo de una comunicación como derecho humano.

 

LAS GAFAS VIOLETAS

En 2005, desde España, una de las teóricas más prolíficas y accesibles, Nuria Varela, presentaba en sociedad su famosa “metáfora de las gafas violetas”. Un apartado de su libro Feminismo para principiantes estaba dedicada a exponer el valor político e histórico de este movimiento para pensar y transformar la actualidad. Como un discurso de justicia e igualdad, y recuperando los cuestionamientos de Amelia Valcarcel, Varela se preguntaba: “¿Por qué están excluidas las mujeres? ¿Por qué los derechos sólo corresponden a la mitad del mundo, a los varones? ¿Dónde está el origen de esta discriminación? ¿Qué podemos hacer para combatirlas?”.

Estas preguntas son las mismas que funcionan como pilares en la construcción de un hecho desde la perspectiva de género. Tal como lo describe su autora: “La idea es comparar el feminismo con unas gafas violetas (el color históricamente adoptado para el movimiento) porque tomar conciencia de la discriminación de las mujeres supone una manera distinta de ver el mundo”.

LATINOAMÉRICA

Para 2007, Artemisa Comunicaciones hizo una recopilación de textos con diferentes autoras, comunicadoras y periodistas, pioneras en el tratamiento de estos temas. Las palabras tienen sexo, tomos I y II, en un abordaje colectivo que recupera la historia latinoamericana, la preocupación de las profesionales como protagonistas y las experiencias como modo de formación.

Como bien decía María Elena Hermosilla ya en el prólogo del primer libro, no se puede pensar la dimensión de género en los sistemas de comunicación regional, sin pensar en aspectos estrechamente ligados: la academia (que produce los conceptos y técnicas profesionalizantes), las políticas de comunicación y género, así como la democratización de los medios. Tres aspectos que abren las posibilidades de un análisis crítico en Argentina, en otros países de Latinoamérica y el mundo.

 

DESDE EL ESTADO

En Argentina, tras la creación de la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual (2009), la Defensoría del Público lanzó durante la gestión entre 2012-2016 de la licenciada Cynthia Ottaviano una serie de capacitaciones para poblaciones vulnerables, entre ellas la guía para el tratamiento mediático responsable de casos de violencia contra las mujeres. En ella, además del peso académico sobre actualización de conceptos y prácticas, daba una actualización enmarcada en una perspectiva de derechos.

Las leyes de protección integral hacia las mujeres, matrimonio igualitario e identidad de género empiezan tener una relevancia en políticas públicas concretas. Estos cuadernillos son aún material primario de consulta.

En tiempos de impasse social y crisis mundial –y regional- crecen también los espacios de resistencia y construcción colectiva. De la misma manera, sucede con las alternativas comunicacionales hechas desde la militancia periodística y con la premisa que decía Hermosilla en ese prólogo hace 12 años: democratizar la información en vista a la justicia y la igualdad.

 

EXPERIENCIAS INDEPENDIENTES Y
LOCALES: LO QUE SE ESTÁ HACIENDO

 

Las Católicas por el Derecho a Decidir lanzaron en 2017 el decálogo para el correcto tratamiento periodístico del derecho al aborto. Esta guía inicial, accesible, de libre circulación y creada por profesionales de distintas áreas, recobró vigencia el año pasado, durante el debate en Congreso de la ley IVE y su media sanción.

El año pasado, en la Cooperativa La Prensa, se presentó el cuadernillo sobre Perspectiva de Género, producto de la tesis de grado de las licenciadas en Comunicación Social de la UNNE, Leticia Beltrán y Heliana Guirado. “La producción está pensada especialmente para el tratamiento periodístico de casos. Nos centramos no sólo en las cuestiones normativas sino también en propuestas prácticas para la comunicación no sexista, proporcionando herramientas concretas para la redacción y el abordaje adecuado en cuanto al lenguaje y las imágenes que se propagan en referencia a los casos de violencia de género”, señaló Guirado.

Por último, cabe destacar que, en Resistencia, el Frente de Trabajadoras de la Comunicación viene hace un tiempo trabajando en visibilizar y producir desde estos cuestionamientos. El año pasado, lanzaron una encuesta que permitió dar un primer panorama de cómo es la situación laboral de las periodistas locales en cuanto a la desigualdad de género.

Este año, la encuesta se repite para este 7 de junio, pero con una modificación: en vez de ser exclusiva para mujeres, incluye a varones con el fin de tener un marco estadístico comparativo, refiere Andrea Bonnet, del Frente. “Hay puntos sobre acoso y violencia, cómo se refleja eso en el ámbito de trabajo tanto para varones y mujeres. Buscamos elementos que nos permitan marcar la diferencia por género”, puntualizó para este medio.

Sobre la creación de este frente, Bonnet remarcó: “Nos permitió conformar una red de cooperación, aprendizaje y discusión. Empezamos a construir y pensar qué podíamos modificar de nuestro trabajo periodístico, y por eso nos enfocamos en la capacitación. Y también porque es un espacio que no lo está llevando ninguna otra organización: ni sindicato, ni medio ni universidad”.

Cooperativa La Prensa

Cooperativa de Trabajo y Consumo Ltda La Prensa

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